{"id":1318,"date":"2015-01-22T22:51:20","date_gmt":"2015-01-22T22:51:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/?p=1318"},"modified":"2015-01-22T22:51:20","modified_gmt":"2015-01-22T22:51:20","slug":"fiesta-y-drogas-en-el-contexto-urbano-otras-busquedas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/fiesta-y-drogas-en-el-contexto-urbano-otras-busquedas\/","title":{"rendered":"FIESTA Y DROGAS EN EL CONTEXTO  URBANO: OTRAS B\u00daSQUEDAS"},"content":{"rendered":"<section>\n<div class=\"pix_column pix_column_730\">\n<div class=\"pix_column pix_column_730 alignleft\" data-class=\"pix_column alignleft pix_column_730\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.corporacion-ats.com\/2014echele\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/radikal.png\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-685\" src=\"http:\/\/www.corporacion-ats.com\/2014echele\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/radikal.png\" alt=\"radikal\" width=\"730\" height=\"436\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/radikal.png 730w, https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/radikal-300x179.png 300w\" sizes=\"(max-width: 730px) 100vw, 730px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DAVID G\u00d3MEZ-VALENCIA<br \/>\nArt\u00edculo de Investigaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este art\u00edculo busca explicar el sentido de las pr\u00e1cticas festivas urbanas en la actualidad y el papel del consumo de drogas en ellas. A partir del equilibrio entre conceptualizaci\u00f3n y datos centrados en la realidad nacional, se analizan acciones, procesos y discursos para argumentar que las pr\u00e1cticas festivas y psicoactivas representan, especialmente en los j\u00f3venes, algo m\u00e1s que un modo de escape y se configuran como una estrategia de b\u00fasqueda y encuentro de experiencias con gran trascendencia subjetiva y sociocultural. Se centra en la sacralidad que la fiesta contempor\u00e1nea adquiere, as\u00ed como en la autotransformaci\u00f3n que los individuos vivencian y la reintegraci\u00f3n del cuerpo, la mente y el esp\u00edritu. Tambi\u00e9n hace especial \u00e9nfasis en el v\u00ednculo social estimulado por la fiesta y potenciado por las drogas, que insin\u00faa el (re)nacimiento de un nuevo cohesor social dado por una suerte de espiritualidad urbana esquiva a cualquier pretensi\u00f3n institucional de control o manipulaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Palabras clave:<\/strong> <em>fiesta, subjetividad, b\u00fasqueda, drogas, ciudad.<\/em><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">PARTY AND DRUGS IN URBAN COTEXT: OTHER SEARCHES<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Abstract<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">This article intends to explain the meaning of the urban festive practices at present and the role of drug use in them. From the balance between conceptualization and date focused in the national reality, actions, processes and speeches are discussed to argue that festive and psychoactive practices represent, especially in young people, something more than a way to scape and they are configured as a strategy to search and find experiences with big social and subjective transcendence. It is centered in the sacredness the contemporary party acquires, as well as in the self-transformation that the individuals experience and the rreinstatement in the body, the mind, and the spirit. It also makes an special emphasis on the social link stimulated by the party and made more powerful by drugs, which implies the rebirth of a new social connection given by a sort of urban spirituality dodge to any institutional control or manipulation pretention .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Key words:<\/strong> <em>Party, subjetivity, search, drugs, city.<\/em><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La fiesta actual en la ciudad<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/corporacion-ats.com\/imgechele\/Captura%20de%20pantalla%202015-01-26%20a%20las%209.13.50%20p.m..png\" alt=\"\" width=\"707\" height=\"471\" title=\"\"><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[pix_dropcap]H[\/pix_dropcap]ay muchas maneras de hablar sobre las drogas, porque hay muchas formas de consumirlas. Eso es lo m\u00e1s importante quedebemos tener en cuenta si queremos entender su din\u00e1micaen nuestra sociedad; una cosa es consumir una sustancia psicoactiva, sentir susefectos, su placer, su utilidad, etc. Y otra cosa muy distinta es reunirse con otros y drogarse. Este es el caso de las pr\u00e1cticas festivas. Esto quiere decir que el consumo de drogas no solo es algo que el sujeto \u201cse hace\u201d a s\u00ed mismo sino que es algo que hace con otros y en funci\u00f3n de otros. Solo all\u00ed se puede encontrar su sentido.<br \/>\nResulta que desde hace tiempo me he interesado en las cosas que suceden en la sociedad al margen \u2013o en los intersticios\u2013 de lo instituido; es decir al margen de las esferas de lo pol\u00edtico, lo educativo, lo laboral, lo religioso y lo familiar. Preocupaci\u00f3n investigativa en eso que el soci\u00f3logo franc\u00e9s Michel Maffesoli (2006) llama socialidad subterr\u00e1nea1 que se justifica a trav\u00e9s de la intuici\u00f3n\u2013cada vez m\u00e1s corroborada\u2013 de que es all\u00ed donde se desarrollan las formas y contenidos m\u00e1s importantes de las subjetividades urbanas, principalmente la\u00a0poblaci\u00f3n juvenil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco a poco fui notando que entre todas esas experiencias subterr\u00e1neas \u2013 desde procrastinar en Internet2, hasta vagar en un parque, pasando por reunirse en una casa a \u201cmamar gallo\u201d con amigos\u2013 la fiesta ten\u00eda unas caracter\u00edsticas muy especiales y de gran significatividad socioantropol\u00f3gica. En este texto intentar\u00e9 profundizar en esas cualidades y su relaci\u00f3n con las drogas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ello ser\u00eda adecuado acercarnos brevemente a lo que es el fen\u00f3meno festivo. Veamos.<br \/>\nCuando hablamos de fiesta, tres caracter\u00edsticas nos vienen a la mente. La primera que se puede mencionar es la m\u00e1s evidente: la fiesta es un acto colectivo. Lo segundo es que es un hecho extraordinario, un acto que se aparta del decurso regular de la vida diaria. Lo tercero es que entra\u00f1a una celebraci\u00f3n; cuando hay fiesta se celebra algo. Sobre estos tres elementos se erige la conceptualizaci\u00f3n de\u00a0lo festivo: su cualidad colectiva o social nos remite, entre otros, a las formas de interacci\u00f3n, las redes, los s\u00edmbolos y las relaciones sociales que subyacen a la fiesta. Su car\u00e1cter extraordinario lleva a la pregunta sobre las transformaciones y matices que los elementos antedichos adquieren. Y finalmente su cualidad celebrante; en tanto toda celebraci\u00f3n implica la conmemoraci\u00f3n o alabanza de algo, dicha caracter\u00edstica remite a cuestiones como el por qu\u00e9, c\u00f3mo, qu\u00e9 y qui\u00e9n celebra la festividad en cuesti\u00f3n. O dicho de otro modo, preguntas sobre el sentido y raz\u00f3n de la celebraci\u00f3n, los rituales y actividades que el acto de celebrar implican, as\u00ed como los mitos, acontecimientos, personajes o cosas que se conmemoran y la colectividad que los conmemora. De ah\u00ed que el estudio de lo festivo sea necesariamente complejo y multidisciplinar, pues dependiendo del modo en que se entiendan y definan estas tres caracter\u00edsticas y el \u00e9nfasis que se haga en unos u otros elementos que est\u00e1n contenidos en \u00e9stas, el estudio de lo festivo puede adquirir tintes hist\u00f3ricos, psicol\u00f3gicos, antropol\u00f3gicos, sociol\u00f3gicos o de ciencia pol\u00edtica. Hasta aqu\u00ed todo parece claro. Sin embargo cabe preguntarnos algo: \u00bfToda fiesta implica la celebraci\u00f3n de algo? \u00bfQu\u00e9 hay de lo que coloquialmente llaman rumba, farra, parranda? \u00bfQu\u00e9 se conmemora, por ejemplo, cuando uno sale a \u201cazotar baldosa\u201d con salsa, en una fiesta electr\u00f3nica, en un concierto de rock, en una noche de \u201cperreo intenso\u201d? Esta parece ser una cuesti\u00f3n indiscutida en la joven teor\u00eda de la fiesta. De ah\u00ed que sea f\u00e1cil encontrar aseveraciones tan contundentes como que \u201cEn cada fiesta hay un sujeto celebrante entendido como la colectividad que la realiza y la dota de significado y un objeto celebrado que es el ser o acontecimiento evocado mediante ritos y s\u00edmbolos\u201d (Pizano, 2004: 20); o tambi\u00e9n afirmaciones como que \u201cNo hay fiesta sin reminiscencias, se retoma el pasado, a menudo como aniversario porque la fiesta conlleva una memoria\u201d (Gonz\u00e1lez, 2011: 16).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de las preguntas por la celebraci\u00f3n (por qu\u00e9, c\u00f3mo, qu\u00e9 y qui\u00e9n celebra), surgen las tipolog\u00edas festivas que nos permiten hablar de fiesta tradicional \u2013religiosas, carnavales y ceremonias\u2013 y fiesta patria, las cuales\u00a0agrupar\u00e9, con fines netamente expositivos, bajo el nombre fiesta oficial. Este t\u00e9rmino resulta adecuado para contraponerlo a la fiesta no oficial3; es decir, el tipo de fiesta que no tiene necesariamente ning\u00fan tipo de relaci\u00f3n simb\u00f3lica con el mundo de lo instituido u oficial (tradici\u00f3n, religi\u00f3n, familia o pol\u00edtica).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tipo de fiesta que estudio ac\u00e1 no es ni tradicional ni c\u00edvica, precisamente porque no tiene una cualidad intr\u00ednsecamente celebrante.<br \/>\nDejando clara esta salvedad, podr\u00edamos definir un primer acuerdo: que la cualidad celebrante no un rasgo esencial ni necesario de las pr\u00e1cticas festivas de las que nos ocuparemos aqu\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lugar de esto, me gustar\u00eda proponer que lo propio de la fiesta \u2013incluso de la oficial\u2013 es la de ser un acto l\u00fadico (Huizinga, 2008). Es decir, un acto que se hace libremente, nunca como una tarea u obligaci\u00f3n. Algo que se hace por puro gusto, por el placer que con \u00e9l experimentamos. Una actividad que se puede suspender en cualquier momento porque no obedece a necesidades f\u00edsicas, deberes morales o intereses instrumentales; no aporta nada a los procesos de supervivencia (nutrici\u00f3n, procreaci\u00f3n, protecci\u00f3n). De ah\u00ed que la fiesta, como todo juego, sea una situaci\u00f3n excepcional, extraordinaria; est\u00e1 al margen del proceso teleol\u00f3gico de la vida cotidiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es por eso que lo festivo, en tanto l\u00fadica, resulta ser una experiencia aut\u00f3noma, \u201cencerrada en s\u00ed misma\u201d, en la medida en que agota su curso y sentido (mas no sus efectos) en los l\u00edmites temporales y espaciales que se le concede, explicita o t\u00e1citamente, al campo espacio-temporal en el que se desarrolla. Y es precisamente esta cualidad separatista la que le confiere al juego cierta sacralidad; lo que quiere decir que el acto l\u00fadico, al igual que el rito sagrado, se desenvuelve y solo se puede desenvolver en un \u00e1rea consagrada en la que se suspenden las reglas de la vida cotidiana y priman las del juego (Huizinga, 2008)\u00bc el juego de la fiesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tradicionalmente (es decir, fij\u00e1ndonos en la fiesta oficial) dicha \u00e1rea es creada al asignarle a las festividades unas fechas establecidas (pues toda fiesta oficial tiene un d\u00eda de inicio y de finalizaci\u00f3n determinados de antemano), as\u00ed como con la modificaci\u00f3n del espacio para volverlo un \u201csitio de fiesta\u201d (Paz, 1950).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, sin duda alguna, la cultura festiva actual se vislumbra mucho m\u00e1s compleja y el modelo cl\u00e1sico de estudios sociales de lo festivo \u2013el que se enfoca en la fiesta oficial\u2013 resulta insuficiente para entenderla. Si pensamos en el carnaval, por ejemplo, veremos que uno de sus fundamentos b\u00e1sicos es el calendario; pues aquel consiste en un periodo de liberaci\u00f3n inmediatamente anterior a la abstinencia de la cuaresma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Colombia, sin embargo, estamos viviendo eso que Berger y Luckmann (1997) suelen llamar pluralismo. Es decir que los valores y modelos de acci\u00f3n que las personas asumen para vivir su vida son mucho m\u00e1s diversos, en especial para las nuevas generaciones.<br \/>\nLa experiencia del tiempo es menos homog\u00e9nea que hace unas d\u00e9cadas, la separaci\u00f3n cuaresma-liberaci\u00f3n no es emp\u00edricamente asumida por toda la sociedad; contrario a los \u201ctiempos viejos\u201d en los que en \u00e9poca de cuaresma todas las actividades de la comunidad se ve\u00edan reguladas \u2013y homogenizadas en cierto modo\u2013 por una suerte de ambiente de abstinencia y devoci\u00f3n, garantizado por la censura social para quienes transgredieran demasiado tal regularidad (Peralta, 1995). En la actualidad aquella \u00e9poca convive y se sobrepone con otras l\u00f3gicas; el trabajo, el estudio, una final de f\u00fatbol, un concierto, el cumplea\u00f1os de un ser querido, graduaciones, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed como ocurre con el tiempo, ocurre con el espacio. Los sitios de fiesta en la actualidad son mucho m\u00e1s diversos y numerosos que en tiempos pasados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cada ciudad, no solo existen distintas zonas de rumba establecidas (llamadas a veces \u201czona rosa\u201d). Tambi\u00e9n sucede que las pr\u00e1cticas festivas se han vuelto cada vez m\u00e1s n\u00f3madas; ya sea que transcurran transitando el espacio p\u00fablico, en la casa de alguien que se anima a prestar su tranquila morada para subvertirla por una noche, en un carro que recorre la ciudad al ritmo de su m\u00fasica interior, o sea porque se llevan a cabo en lugares clandestinos como casas abandonadas, bodegas o fincas a las afueras de la ciudad, que la gente usa para pernoctar y bailar sin las interferencias de la ley.4<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que quiero se\u00f1alar es que la frontera entre los tiempos-espacios festivos y los no festivos se hace porosa pese a que la exigencia l\u00fadica de la fiesta, la de separar un \u00e1rea consagrada, se mantiene. En vista de que la l\u00f3gica solar puede irrumpir en la l\u00f3gica lunar (Gabriel Restrepo, en conferencias) empieza a emerger la tendencia a buscar eso que Hakim Bey (1999) ha llamado \u201czonas temporalmente aut\u00f3nomas\u201d para referirse a \u201cla liberaci\u00f3n de un \u00e1rea de territorio, de tiempo o de imaginaci\u00f3n\u201d. Una suerte de \u201chackeo de la realidad\u201d como t\u00e1ctica inconsciente de autodesaparici\u00f3n del mundo oficial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos entonces que, ya sea a trav\u00e9s de la modificaci\u00f3n del tiempo, del espacio, e incluso de la misma subjetividad, lo propio de la fiesta es la construcci\u00f3n de un mundo paralelo al de la vida ordinaria, la vivencia de un \u201cestado peculiar del mundo\u201d (Bajtin, 1987: 13) en el que, como se\u00f1alamos, se suspenden las reglas del mundo ordinario y priman las del juego festivo. \u00bfCu\u00e1les son estas \u201creglas\u201d festivas? Podr\u00edamos sintetizarlas como la b\u00fasqueda, consciente o inconsciente, de la alteraci\u00f3n del orden social, en el sentido m\u00e1s laxo de la expresi\u00f3n (Baroja, Heers y Bajtin citados en Prat, 1993).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de profundizar en el significado de esta alteraci\u00f3n, notemos que la experimentaci\u00f3n de la fiesta \u2013de ese acto l\u00fadico, subterr\u00e1neo\u2013 consiste en la construcci\u00f3n de una situaci\u00f3n deliberadamente extraordinaria en la que todo (tiempo, espacio, relaciones sociales y sujeto) se dispone de una manera especial para que as\u00ed sea. De hecho, este tipo de construcciones deliberadas de experiencias extraordinarias no es algo exclusivo de las pr\u00e1cticas festivas; de lo que aqu\u00ed estamos hablando es de una tendencia hist\u00f3rica contempor\u00e1nea que se ha denominado \u201cnomadismo juvenil\u201d (Maffesoli, 2000); aquella disposici\u00f3n de las nuevas generaciones hacia la construcci\u00f3n de situaciones, de \u201cconstrucciones como \u00fanica salida frente a una sociedad embrutecida. Construcciones plurales expresadas en esas pr\u00e1cticas de contrabando que corporeizan a esp\u00edritu y espiritualizan al cuerpo\u201d. Un nomadismo entendido como un escape de la \u201cpesantez mort\u00edfera de lo instituido\u201d (Maffesoli, 2000: 158).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que la fiesta es un submundo con condiciones temporales, espaciales y vivenciales particulares, \u201cencerradas en s\u00ed mismas\u201d no es solo una premisa te\u00f3rica tal como lo evidencian los siguientes comentarios que hacen algunas personas despu\u00e9s de haberse enfiestado:<br \/>\n\u00b7 \u201cMantener por un buen tiempo la sensaci\u00f3n de que el tiempo jam\u00e1s pasa, para empezar a valorar las verdaderas cosas&#8230; Mil gracias&#8230; un perfecto respirooo\u00a1\u00a1\u00a1\u201d.<br \/>\n\u00b7 \u201cComo en Inception5: la fiesta se vuelve el mundo real&#8230; lo otro es un sue\u00f1o&#8230;\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sentido de esta especie de \u201cpulsi\u00f3n migratoria\u201d es el deseo de evasi\u00f3n; el rechazo frente a cualquier tipo de manipulaci\u00f3n o poder exterior; no querer situarse ni a favor ni en contra de las instituciones sociales o pol\u00edticas sino escapar hacia otros lugares. No debe entenderse en t\u00e9rminos de finalidad puesto que la energ\u00eda (colectiva e individual) que se invierte en dichas \u201csituaciones\u201d ya no se proyecta hacia lo lejano sino que se agota en el acto; lo que importa es la experiencia vivida, la irradiaci\u00f3n del presente. Un nomadismo contempor\u00e1neo que, antes que nada, se debe entender como una serie de b\u00fasquedas que se traducen en la necesidad de aventura, en el placer de los encuentros ef\u00edmeros, en la sed de lo extra\u00f1o, en la b\u00fasqueda de una fusi\u00f3n<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El orden del desorden<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/corporacion-ats.com\/imgechele\/Captura%20de%20pantalla%202015-01-26%20a%20las%209.19.00%20p.m..png\" alt=\"\" width=\"732\" height=\"487\" title=\"\"><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvamos ahora al punto de la alteraci\u00f3n del orden social. \u00bfEn qu\u00e9 consiste? B\u00e1sicamente hablamos del hecho de que cuando una colectividad est\u00e1 de fiesta, la manera en que organiza y experimenta el tiempo es distinta; las rutinas se alteran, las horas entendidas ordinariamente como de descanso, se vuelven las horas m\u00e1s intensas de la noche. De igual manera ocurre con el uso y\u00a0apropiaci\u00f3n del espacio; lo que antes era un sitio de simple tr\u00e1nsito, ahora se vuelve un callej\u00f3n para la tertulia y el amor, lo que antes era una sala, ahora se\u00a0vuelve pista de baile.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con las relaciones sociales pasa lo mismo. La fiesta provoca un v\u00ednculo sui generis entre las personas; un v\u00ednculo que depende no tanto de la comunidad de intereses ideol\u00f3gicos, de la identidad compartida o de los\u00a0intercambios instrumentales que existan entre los individuos, sino m\u00e1s bien de lo \u201cprox\u00e9mico\u201d (Maffesoli, 2006), es decir una suerte de comunicaci\u00f3n corporal, de una conexi\u00f3n emotiva, incluso m\u00edstica, como veremos m\u00e1s adelante. Bajtin (1987) se\u00f1ala al respecto que en festividades no-oficiales como el carnaval, se pod\u00edan establecer nuevas relaciones con los semejantes, en las que la\u00a0<span style=\"line-height: 1.8em;\">alienaci\u00f3n desaparece provisionalmente en tanto quedan abolidas jerarqu\u00edas, privilegios, c\u00f3digos de conducta y tab\u00faes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, \u00bfcu\u00e1l es el sentido de esta alteraci\u00f3n del orden social y de s\u00ed mismo? Dicho de otra manera, \u00bfpor qu\u00e9 las personas invierten tiempo y recursos f\u00edsicos, mentales y econ\u00f3micos en actividades que no est\u00e1n dirigidas a ning\u00fan fin ni rinden ning\u00fan tipo de r\u00e9dito? \u00bfCu\u00e1l es \u201cla ganancia de la perdici\u00f3n\u201d? \u00a0Desde los estudios sociales de la fiesta y el carnaval este tema ha generado disquisiciones cl\u00e1sicas en torno a si la inversi\u00f3n o alteraci\u00f3n del orden social representa una transgresi\u00f3n real; si representa una forma de resistencia libertaria que, en la medida en que estimula la concepci\u00f3n de otras alternativas de mundo (Bajtin, 1987), puede traducirse en alg\u00fan tipo de cambio del orden oficial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O si al contrario, representa m\u00e1s bien un reforzamiento de la norma (Eco, Ivanov y Rector 1990),una \u201cv\u00e1lvula de escape\u201d delimitada espacio-temporalmente por las autoridades, que permite que una vez finalizado el carnaval y liberadas las tensiones individuales y colectivas, todos vuelvan a sus posiciones sociales a la espera de la pr\u00f3xima subversi\u00f3n autorizada. En una palabra, si el potencial del\u00a0carnaval es el de la transformaci\u00f3n del orden social o el de su reproducci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dados los intereses de este art\u00edculo, no viene al caso profundizar en este debate. Baste se\u00f1alar que su ra\u00edz est\u00e1 en lo epistemol\u00f3gico, pues el trasfondo \u00a0anal\u00edtico del debate es la tendencia a buscar relaci\u00f3n de la fiesta con el poder. A nosotros, en cambio, lo que nos interesa es la relaci\u00f3n de la fiesta con el sujeto como\u00a0tal. Solo cuando lo vemos as\u00ed es que caemos en la cuenta de que eso que solemos\u00a0llamar \u201corden social\u201d, \u201cnormatividad\u201d, \u201ccontrol\u201d, etc., se hace efectivo, principalmente, mediante una serie de autorregulaciones interiorizadas a trav\u00e9s de un complejo proceso hist\u00f3rico y biogr\u00e1fico del cual los j\u00f3venes son sus mejores exponentes. Eso significa que esa \u201cinversi\u00f3n del orden social\u201d de la que tanto se habla, no consiste exclusivamente en una lucha contra fuerzas exteriores sino, y\u00a0principalmente, contra fuerzas interiores. Si el orden social est\u00e1 adentro de uno, es ese interior lo que hay que invertir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparecen elementos muy sugerentes cuando miramos algunos de los comentarios de asistentes a fiestas electr\u00f3nicas underground6, una de las expresiones m\u00e1s emblem\u00e1ticas de la fiesta urbana contempor\u00e1nea ya que sintetiza rasgos de la contemporaneidad como transformaci\u00f3n de las relaciones de g\u00e9nero, centralidad de la tecnolog\u00eda, la diversidad cultural, ruptura con la tradici\u00f3n, crisis de referentes identitarios, fin de relatos, el individualismo y desenclave del lugar. Puede ser debatible, pero considero que estudiar un escenario con estas caracter\u00edsticas es otra forma de reflexionar sobre la sociedad en general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00e9 que el lector ya debe estar sospechando el punto al que quiero llegar; el papel de las drogas en la construcci\u00f3n del submundo festivo. \u00bfC\u00f3mo vivir la fiesta dado que nuestros tiempos se caracterizan por una porosidad entre lo ordinario y lo extraordinario? La estrategia ac\u00e1 consiste en la alteraci\u00f3n de la propia subjetividad, pues metamorfoseados nosotros mismos, metamorfoseada la manera en que nos relacionamos con los otros y la manera en que experimentamos el tiempo y el espacio.<br \/>\nUna de las t\u00e9cnicas principales de la investigaci\u00f3n sobre la que se basan estas reflexiones fue el an\u00e1lisis de los comentarios que los asistentes a fiestas electr\u00f3nicas hac\u00edan en los muros de los eventos en Facebook d\u00edas antes (o despu\u00e9s) de realizarse la fiesta en cuesti\u00f3n, observemos algunos de ellos para entender el punto de la alteraci\u00f3n deliberada de la propia subjetividad7:<br \/>\n\u00b7 \u201cYa casi cada vez m\u00e1s cerca demencia total\u201d.<br \/>\n\u00b7 \u201cAh! profanar el cuerpo se\u00f1ores\u201d.<br \/>\n\u00b7 \u201cExplosi\u00f3n sonora, derroche de energ\u00eda y sentidos multicolores !! full rave\u201d.<br \/>\n\u00b7 \u201cUna noche para mover tu mente hasta que salga el sol yeaaahhh\u201d.<br \/>\n\u00b7 \u201cA quemar neuronas al 100 jajjaajajajajajjaaj\u201d.<br \/>\n\u00b7 \u201cSer\u00e1 un panal sonoro&#8230; escucha m\u00fasica de alas para tus o\u00eddos y despu\u00e9s deja que tu cuerpo piense&#8230;\u201d.<br \/>\n\u00b7 \u201cDe cabeza a alimentar la mente!\u201d.<br \/>\n\u00b7 \u201cEsoooooooooo a destruirnos\u201d\u201d.<br \/>\n\u00b7 \u201cCon toda!!!! que chimba a DEMENCIARRRRRRRRR\u201d.<br \/>\n\u00b7 \u201cDe cabeza&#8230; para quedar sin ella :)\u201d.<br \/>\n\u00b7 \u201cWoooo!! a romper craneooos\u201d.<br \/>\n\u00b7 \u201cUna experiencia m\u00e1gica&#8230; uni\u00f3n entre mente&#8230; cuerpo y alma&#8230; ufff&#8230;\u201d.<br \/>\n\u00b7 \u201cA descontrolarnos con toda\u201d\u201d.<br \/>\n\u00b7 \u201cCa\u00f3tico&#8230; lento&#8230; denso&#8230; desenfrenado&#8230; sonidos que interrumpen tu estado vegetativo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hecho de que este tipo de comentarios los escriban los asistentes d\u00edas, incluso semanas antes del evento denota el car\u00e1cter, deliberado de la alteraci\u00f3n.7 Quise conservar los llamados \u201cerrores\u201d de digitaci\u00f3n y ortograf\u00eda ya que tambi\u00e9n hablan sobre el estado emocional que estimula a escribir estos comentarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero m\u00e1s interesante a\u00fan resulta el tipo de alteraci\u00f3n; n\u00f3tese que no se habla de un simple \u201cponerse alegre\u201d o de un tradicional \u201ccelebrar\u201d. Lo que aqu\u00ed encontramos, m\u00e1s bien, es un profundo deseo de destruir-se, descontrolarse, de la \u201cirrupci\u00f3n\u201d de un estado rutinario que llaman \u201cvegetativo\u201d, de un \u201cvolcamiento de cabeza\u201d, \u201crompimiento de cocos\u201d, \u201cfusi\u00f3n mente-cuerpoalma\u201d,\u00a0\u201cdemencia total\u201d\u00bc de una \u201cexperiencia m\u00e1gica\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esta alteraci\u00f3n no se trata de una aspiraci\u00f3n dispersa de unos cuantos; su car\u00e1cter colectivo queda cristalizado en los nombres que se le dan a algunas de<br \/>\nlas fiestas estudiadas, as\u00ed como en las im\u00e1genes publicitarias que las acompa\u00f1an. Es as\u00ed como nos encontramos con fiestas llamadas \u201cLiminal States\u201d (estados liminales),\u201cInfectedBrain 9.0\u201d (cerebro infectado), \u201cT.E.C.H.N.O. Hard In The Head\u201d (duro en la cabeza), e incluso \u201cRave Camp 01 &#8211; PsychoTheraphyEdition\u201d (campamento raveedici\u00f3n psicoterapia) y \u201cWhite Minds\u201d (mentes en blanco).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez lo m\u00e1s importante que estos datos nos indican, es que la demencia, la puesta de cabezas, el descontrol, el blanqueamiento de la mente, la locura o como se le quiera llamar, no es algo accidental, sino una experiencia deseada y deliberadamente buscada. Me parece que este car\u00e1cter deliberado de la experimentaci\u00f3n de la locura sirve mucho para matizar la visi\u00f3n que subyace a las pol\u00edticas p\u00fablicas relacionadas con la fiesta, la ciudadan\u00eda y los j\u00f3venes que consideran las acciones \u201cdesviadas\u201d de los individuos como una incapacidad para responder por sus propios actos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este punto tendr\u00edamos que llamar la atenci\u00f3n en el hecho de que no son las facultades mentales las que desean ser aniquiladas sino esa parte del pensamiento colonizada por las instituciones sociales y los controles que ejercen sobre la emoci\u00f3n y la voluntad. Esta b\u00fasqueda de alteraci\u00f3n de s\u00ed es colectiva y deliberada y puede entenderse como una manera de destilar ese mar de im\u00e1genes y discursos que caracteriza la forma de pensamiento de los sujetos, en especial los j\u00f3venes de ambientes urbanos. Las sustancias psicoactivas son sin duda uno de los \u201cjuguetes\u201d principales para jugar el juego de la demencia, su consumo tiene cierta ritualidad y va m\u00e1s all\u00e1 del deseo de sentirse drogado como veremos m\u00e1s adelante; se rige por la l\u00f3gica de la fiesta, tiene en cuenta a los otros, as\u00ed como\u00a0un \u201cacervo de conocimiento\u201d sobre las drogas.<br \/>\nEste asunto es clave en las pol\u00edticas p\u00fablicas sobre el consumo de drogas, pues tienden al error de enfocar la cuesti\u00f3n a partir de la salud f\u00edsica \u2013y ya vimos que la salud del cuerpo es algo poco relevante\u2013 cuando deber\u00eda tener en cuenta la ritualidad del consumo. En una palabra: que la invitaci\u00f3n no sea a controlar el\u00a0consumo sino a respetarlo.<br \/>\nEs m\u00e1s, quiero proponer la idea de que esta b\u00fasqueda tiene un sentido m\u00e1s profundo: la experiencia del vac\u00edo. La palabra \u201cvac\u00edo\u201d se me ocurre a partir de un comentario que un conocido me hizo para describir c\u00f3mo se estaba sintiendo en la fiesta; \u201cufff parce, es que es como estar en el vac\u00edo\u201d \u2013 \u00bfc\u00f3mo as\u00ed?, le digo yo\u2013 y \u00e9l me responde \u201ces que no hay ni pensamientos ni nada\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de profundizar en la naturaleza de este vaciamiento mental, es importante se\u00f1alar dos cosas: i) que el car\u00e1cter colectivo de la b\u00fasqueda deliberada del vac\u00edo y la demencia a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica festiva urbana no radica exclusivamente en que todos quieran experimentarles, sino en que se requiere del otro para ello.<br \/>\nEn una de las entrevistas alguien me estaba contando sobre esta experiencia. Me interesaba saber hasta qu\u00e9 punto las drogas incid\u00edan en esto.<br \/>\nEl me respondi\u00f3 que eso no lo pod\u00eda obtener \u201cdrog\u00e1ndose solamente porque la gente tambi\u00e9n hace que uno sienta eso, porque usted ve gente en esas (o sea en el vac\u00edo, en la alteraci\u00f3n de s\u00ed) entonces su cuerpo dice \u2018no, pues otros est\u00e1n as\u00ed\u00bc \u00a1entonces h\u00e1gale!\u2019\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cierto modo la experiencia de la \u201cdemencia\u201d es legitimada y estimulada por los otros, y viceversa; la propia \u201cdemencia\u201d estimula y legitima la de los dem\u00e1s.<br \/>\nDe lo que estamos hablando es de una demencia colectiva y deliberada cuya centralidad est\u00e1 en la relaci\u00f3n con los otros y no en el consumo de psicoactivos.<br \/>\nPero algo m\u00e1s llama la atenci\u00f3n del relato del entrevistado\u00bc \u201csu cuerpo dice\u201d.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 significa eso? Entend\u00e1moslo pasando al segundo punto. ii) La experimentaci\u00f3n de estas \u201cwhiteminds\u201d, \u201cmentes en blanco\u201d, viene acompa\u00f1ada de la fusi\u00f3n del<br \/>\ncuerpo, la mente y la emoci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es natural entonces que se hable8 de \u201co\u00eddos inteligentes\u201d, de \u201cuna experiencia m\u00e1gica\u201d de \u201cuni\u00f3n entre mente, cuerpo y alma\u201d, o que alguno de los asistentes se refiera a la fiesta a la que planea asistir como \u201cun panal sonoro\u201d y agregue; \u201cescucha m\u00fasica de alas para tus o\u00eddos y despu\u00e9s deja que tu cuerpo piense\u201d.<br \/>\nSin ninguna duda a lo que nos estamos enfrentando es a la ruptura con los dualismos t\u00edpicos de la modernidad judeocristiana; el cuerpo, la mente y el esp\u00edritu se experimentan como unidad. Y ello implica, por un lado, que la metamorfosis deviene igualdad, pues difuminado el cuerpo en el que se proyectan las diferencias sociales, y difuminada la mente en que se interiorizan, lo que queda es la igualdad.<br \/>\nAhora bien, esta b\u00fasqueda conscientemente deseada de una alteraci\u00f3n de la propia subjetividad a trav\u00e9s de una pr\u00e1ctica eminentemente social como la fiesta, nos sugiere un hecho muy relevante de la pr\u00e1ctica festiva contempor\u00e1nea, en especial la urbana: poco a poco recupera el sentido sagrado que alguna vez tuvo.<\/p>\n<h4 class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">Lo sagrado de enfiestarse: el \u00e9xtasis y la muerte del Yo<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/corporacion-ats.com\/imgechele\/Captura%20de%20pantalla%202015-01-26%20a%20las%209.20.52%20p.m..png\" alt=\"\" width=\"730\" height=\"461\" title=\"\"><\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 hablo de recuperar? Aqu\u00ed debemos tener en cuenta que antes\u00a0de que las religiones racionales de occidente (Weber, 2005), tuvieran el poder\u00a0que ahora tienen (me refiero al catolicismo, juda\u00edsmo, cristianismo, etc.), la\u00a0forma privilegiada de tener contacto con lo divino o acceder a una realidad\u00a0suprema o numinosa era a trav\u00e9s de lo orgi\u00e1stico. Tanto Weber como Durkheim\u00a0\u2013grandes te\u00f3ricos del fen\u00f3meno religioso\u2013 coinciden en se\u00f1alar la org\u00eda o\u00a0la efervescencia colectiva como el origen de la religi\u00f3n en la medida en que\u00a0\u00e9stas suscitan homog\u00e9neamente en toda una colectividad la certeza profunda\u00a0\u2013que no exige ser verificada por la raz\u00f3n\u2013 de una realidad suprema, numinosa\u00a0o sobrenatural (Durkheim, 1993: 341-347; Boyer, 1995: 54; Weber, 2005: 329). La\u00a0experiencia subjetiva con la que se lograba aquel contacto era el <span class=\"s1\">\u00e9xtasis (llamado\u00a0<\/span>\u201ctrance ext\u00e1tico\u201d por Weber, \u201c\u00e9xtasis m\u00edstico\u201d por Boyer o \u201cexperiencias\u00a0culminantes\u201d por Bauman, 2001).<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">Lo que vino a suceder despu\u00e9s fue el intento de las religiones racionales<span class=\"s2\">institucionales,\u00a0<\/span>por volver aquel \u00e9xtasis un privilegio de unos pocos; los\u00a0elegidos de Dios o, en su defecto, aquellos que llevaran una vida de sistem\u00e1tico\u00a0ascetismo, austeridad y mortificaci\u00f3n (Bauman, 2001; Weber, 2005). El contacto\u00a0con lo divino no pod\u00eda surgir de una pr\u00e1ctica que estimulara los sentidos a\u00a0tal punto de avivar el alma sino que deb\u00eda ser el resultado de una vida de\u00a0sacrificio, prudencia, orden y disciplina\u00bc todos los requisitos que demanda\u00a0una instituci\u00f3n religiosa para conservar su poder sobre los creyentes.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">No era entonces el \u00e9xtasis en s\u00ed mismo lo que disgustaba a las religiones\u00a0organizadas, sino los medios con los que \u00e9ste se obten\u00eda: la embriaguez con\u00a0\u201csustancias t\u00f3xicas\u201d o \u201cespiritosas\u201d (alcohol, tabaco o alucin\u00f3genos), la danza,\u00a0la m\u00fasica y el erotismo.<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">La t\u00e9cnica con la que estos medios fueron controlados fue el\u00a0adoctrinamiento basado en la fragmentaci\u00f3n del ser en cuerpo, mente y esp\u00edritu\u00a0(y la extra\u00f1a premisa de que lo que es bueno para el cuerpo es malo para el alma).<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">En nuestro continente los procesos hist\u00f3ricos que mejor ilustran esta t\u00e9cnica\u00a0fueron la evangelizaci\u00f3n \u2013en un primer momento\u2013 y las reformas borb\u00f3nicas\u00a0despu\u00e9s. La escuela, tal y como funciona hoy d\u00eda, no hace m\u00e1s que afianzar\u00a0estos procesos. En este sentido, las pr\u00e1cticas festivas actuales pueden entenderse\u00a0como parte de lo que se ha denominado \u201cpr\u00e1cticas corporales alternativas\u201d las\u00a0cuales son un intento por restablecer la integridad del cuerpo, el alma y el intelecto\u00a0(Pedraza, 2011: 275).<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">De ah\u00ed que el consumo de psicoactivos y los excesos autodestructivos\u00a0que hoy d\u00eda se ven en las fiestas, incluido el tradicional carnaval, sea mejor\u00a0entenderlos como un recurso \u201cmetaexperimental\u201d para potenciar la recepci\u00f3n\u00a0de sensaciones y perfeccionar el arte de \u201cdejarse ir\u201d (Bauman, 2001); es decir,\u00a0derrotar la primac\u00eda que la raz\u00f3n tiene sobre las emociones y el cuerpo&#8230; permitir\u00a0su fusi\u00f3n. De ah\u00ed la gran significancia que las pr\u00e1cticas festivas contempor\u00e1neas\u00a0adquieren, pues en cuesti\u00f3n de horas desmoronan una divisi\u00f3n del ser que requiri\u00f3\u00a0de siglos de adoctrinamiento.\u00a0Sin embargo, no es solamente esta fusi\u00f3n lo que hace de la pr\u00e1ctica festiva\u00a0<span class=\"s1\">contempor\u00e1nea<\/span><span class=\"s4\">9 <\/span>una \u201cexperiencia culminante\u201d\u00bc un acto sagrado.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">Un aspecto fundamental de esta experiencia es la llamada \u201cmuerte del Yo\u201d\u00a0(Fericgla, 2011), la cual consiste en dos procesos que ocurren simult\u00e1neamente.<br \/>\nEl primero tiene que ver con la metamorfosis que el individuo vive al entrar\u00a0en contacto con lo sagrado (Durkheim, 1993); las m\u00e1scaras y maquillajes\u00a0que los abor\u00edgenes usan en sus ritos sagrados son una simbolizaci\u00f3n de dicha\u00a0metamorfosis. La versi\u00f3n contempor\u00e1nea de esta metamorfosis la encontramos\u00a0en los cambios de identidades que las personas experimentan en las fiestas. La\u00a0\u201cmuerte del yo\u201d en este sentido, consistir\u00eda en un dejar-de-ser el que normalmente\u00a0se es en la cotidianidad; el t\u00edmido, el malgeniado, el heterosexual, etc. El hecho\u00a0de que a tantas personas \u201cse les moje la canoa\u201d (es decir, muestran tendencias\u00a0homosexuales poco comunes en su persona) en la fiesta muestra hasta qu\u00e9 punto\u00a0las autorregulaciones sobre la sexualidad son un asunto que tiene mucho \u201cpeso\u201d\u00a0(es decir que son una carga) en la estructura social.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">Bajo esta perspectiva es que debe entenderse la b\u00fasqueda de \u201cdemencia\u00a0total\u201d, la ruptura con el \u201cestado vegetativo\u201d, es decir el yo cotidiano, el \u201cdes-control\u201d,\u00a0la muerte del yo que resulta de ese continuo control de s\u00ed. Tal como recordaba una\u00a0asistente: \u201cMe imagin\u00e9 en el momento del discurso mental donde no s\u00e9 si sigo\u00a0siendo yo\u201d.<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">El segundo proceso de la \u201cmuerte del yo\u201d est\u00e1 ligado a un aspecto del que\u00a0habl\u00e1bamos antes; el v\u00ednculo especial que la fiesta estimula entre las personas.<br \/>\nEste consiste en el desbordamiento del encierro individual, de ese homo clausus\u00a0que seg\u00fan Norbert Elias caracteriza la modernidad (S\u00e1enz, 2011. Abandonar la\u00a0individualidad y sumergirla en la colectividad. Pues, tal como se afirma en uno\u00a0de los estudios colombianos sobre la fiesta urbana, \u201cel individuo deja de ser yo para\u00a0convertirse en un colectivo. La rumba como ritual o ceremonial busca anular la\u00a0individualidad\u201d (P\u00e9rgolis, Orduz y Moreno, 1999: 29).<\/p>\n<h4 class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">Esa conexi\u00f3n m\u00edstica<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/corporacion-ats.com\/imgechele\/Captura%20de%20pantalla%202015-01-26%20a%20las%209.22.13%20p.m..png\" alt=\"\" width=\"732\" height=\"487\" title=\"\"><\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">En el proceso de investigaci\u00f3n que inspira este texto que usted, apreciado\u00a0lector, est\u00e1 leyendo; me llam\u00f3 la atenci\u00f3n particularmente este fen\u00f3meno y quise\u00a0profundizar en \u00e9l. Lo que encontr\u00e9 fue que esta unidad social no solo est\u00e1\u00a0mediada por la emotividad que genera la m\u00fasica o la corporalidad del baile,\u00a0sino adem\u00e1s por algunos elementos m\u00edsticos. La primera pista me la dio la t\u00e9cnica\u00a0de an\u00e1lisis del discurso, pues en el proceso de sistematizaci\u00f3n y an\u00e1lisis del corpus\u00a0textual de un a\u00f1o y medio de publicidad virtual de las fiestas y los comentarios\u00a0que los asistentes hac\u00edan, encontr\u00e9 con recurrencia las expresiones \u201cvibra\u201d,\u00a0\u201conda\u201d, \u201cenerg\u00eda\u201d o \u201cconexi\u00f3n\u201d. Volv\u00ed a revisar el registro de las entrevistas y\u00a0encontr\u00e9 que all\u00ed tambi\u00e9n estaba presente esta recurrencia, este fue un tema\u00a0clave que abord\u00e9 en las entrevistas en profundidad. Me di cuenta de que la\u00a0experimentaci\u00f3n de la \u201cbuena energ\u00eda o buena vibra\u201d resultaba ser definitiva\u00a0para los asistentes y que sentirla es una de las principales motivaciones para buscar\u00a0la fiesta en la ciudad.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">Pregunt\u00e9monos entonces de qu\u00e9 se trata la buena energ\u00eda. Y de entrada\u00a0pido al lector que no espere una definici\u00f3n de la misma, pues determinar un\u00a0elemento tan ambiguo no solo es imposible, sino inconveniente. M\u00e1s adecuado\u00a0ser\u00eda se\u00f1alar las caracter\u00edsticas generales que los datos recolectados sugieren.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">La cualidad esencial de la vibra es la de ser algo m\u00edstico. El t\u00e9rmino\u00a0no hace referencia al misticismo religioso tal como se aplica a las sociedades\u00a0modernas, sino a \u201cla creencia en las fuerzas, en las influencias, en las acciones\u00a0imperceptibles a los sentidos, y sin embargo reales\u201d (L\u00e9vy-Bruhl, 1947: 34). De ah\u00ed\u00a0que la \u201cenerg\u00eda\u201d en la fiesta sea algo que los asistentes dicen <span class=\"s3\">sentir. Cada persona\u00a0<\/span>aporta su propia energ\u00eda en la fiesta, esa energ\u00eda puede ser agradable (\u201cbuena\u201d,\u00a0\u201cpositiva\u201d) o desagradable (\u201cmala\u201d, \u201cpesada\u201d) y tiende a ser contagiosa. Pese a ser algo\u00a0individual, la vibra deviene unidad; es decir que hay una \u201cenerg\u00eda de la fiesta\u201d\u00a0que a veces es sentida por todos. A esta energ\u00eda se le llama \u201cambiente\u201d, \u201cmagia\u201d,\u00a0\u201cconexi\u00f3n\u201d y por supuesto, \u201cbuena vibra o buena energ\u00eda\u201d. La experimentaci\u00f3n\u00a0colectiva de la buena vibra, seg\u00fan los relatos de la poblaci\u00f3n estudiada, requiere\u00a0de condiciones ambientales y sociales, as\u00ed como de otro elemento al cual se le\u00a0atribuyen cualidades m\u00edsticas: la m\u00fasica.<span class=\"s4\">10 <\/span><span class=\"s3\">De ah\u00ed su car\u00e1cter contingente; hay\u00a0<\/span>fiestas donde se siente buena energ\u00eda y hay fiestas en las que no. El elemento\u00a0<span class=\"s5\">clave para la experimentaci\u00f3n de esta <\/span>uni\u00f3n o conexi\u00f3n m\u00edstica es el hecho de \u201cestar\u00a0<span class=\"s3\">en la misma<\/span>\u201d, tal como lo mencionan los asistentes a fiestas. Ya volveremos sobre\u00a0esto.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">En s\u00edntesis, la vibra se siente, puede ser buena o mala, individual y\u00a0colectiva. Es contagiosa y estimula cierta conexi\u00f3n m\u00edstica \u2013que puede acontecer\u00a0o no\u2013 en la que es clave el poder cuasi m\u00e1gico que se le atribuye a la m\u00fasica\u00a0as\u00ed como unas condiciones ambientales y sociales espec\u00edficas.<\/p>\n<h4 class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">Las drogas en la fiesta<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/corporacion-ats.com\/imgechele\/Captura%20de%20pantalla%202015-01-26%20a%20las%209.24.13%20p.m..png\" alt=\"\" width=\"733\" height=\"486\" title=\"\"><\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l es el papel de las drogas en la experimentaci\u00f3n de la vibra?\u00a0Para responder a ello, vale la pena retomar la idea de las pr\u00e1cticas festivas\u00a0contempor\u00e1neas como un acto con cierto halo de sacralidad expresado en la\u00a0experiencia orgi\u00e1stica, o la \u201cefervescencia colectiva\u201d como les llama Durkheim\u00a0(1993). En lo escrito por el autor sobre este tema, no es muy claro qu\u00e9 se requiere\u00a0para vivir esa experiencia tan inusitada. Al parecer es suficiente la congregaci\u00f3n;\u00a0pues \u201ccuando los individuos se han reunido, su acercamiento genera una especie\u00a0de electricidad que los conduce r\u00e1pidamente a un grado extraordinario de\u00a0exaltaci\u00f3n\u201d (1993: 342). Claramente, los individuos a los que se refiere el autor son\u00a0muy distintos a los individuos contempor\u00e1neos de los que ac\u00e1 estamos hablando,\u00a0\u00e9l habla de \u201cprimitivos\u201d que pertenec\u00edan a un mismo clan y en su cotidianidad\u00a0se dedicaban, cada familia por su lado, a la recolecci\u00f3n de granos y hierbas para\u00a0alimentarse, a la caza, la pesca, etc. Yo hablo de personas supremamente dis\u00edmiles\u00a0entre s\u00ed, individuos que se enfrentan diariamente a la hostilidad de la ciudad; a\u00a0su tr\u00e1fico, su esmog, su violencia, su segregaci\u00f3n socioespacial, que se enfrentan\u00a0a \u201cun futuro que no llega\u201d (Reguillo, 2006: 105); a una familia ausente, en\u00a0tr\u00e1nsito, descompuesta o sobrepuesta como es el caso de la poblaci\u00f3n\u00a0juvenil urbana, principal protagonista de la fiesta urbana.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">Pero no es solo en la forma de vida que hay diferencias, tambi\u00e9n en\u00a0su tipo de pensamiento: \u201cComo la emotividad y las pasiones del primitivo est\u00e1n\u00a0muy poco sometidas al control de su raz\u00f3n y su voluntad, es f\u00e1cil que deje de ser\u00a0due\u00f1o de s\u00ed\u201d (Durkheim, 1993: 342). por eso bastaba su simple acercamiento para\u00a0experimentar ese viaje de la efervescencia. Nosotros (los asistentes, usted y yo)\u00a0tenemos sobre nuestra estructura de pensamiento el peso de siglos en los que\u00a0instituciones de todo tipo han querido intervenir en el control, no solo de nuestras\u00a0pasiones, sino de la mism\u00edsima voluntad individual. Tambi\u00e9n el peso de las\u00a0instituciones actuales, que ahora mismo nos sugieren una gran variedad \u2013a veces\u00a0contradictoria\u2013 de modelos de acci\u00f3n y formas de pensamiento; la escuela, la\u00a0familia, la Iglesia, los medios de comunicaci\u00f3n y las llamadas \u201cinstituciones\u00a0secundarias\u201d (Berger y Luckmann, 1997); la psicoterapia, la orientaci\u00f3n sexual\u00a0y laboral, los talleres para enfrentar el duelo, los gu\u00edas espirituales, la literatura\u00a0de autoayuda, el zen, el ambientalismo, las nuevas religiones y los distintos\u00a0grupos sectarios.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">Los individuos estudiados, en tanto sujetos contempor\u00e1neos, s\u00ed viven su\u00a0vida expuestos a una serie de controles \u2013fragmentarios, ruinosos, contradictorios\u2013\u00a0sobre su emocionalidad y su pensamiento, viven obligados a v\u00e9rselas con la gran\u00a0diversidad cultural que implica la ciudad, por eso la metamorfosis para dejar\u00a0de ser due\u00f1os de s\u00ed, es decir, la alteraci\u00f3n de la propia subjetividad requiere\u00a0todo un despliegue de exigencias especiales. Sin duda, las drogas son una de\u00a0ellas: estas no solo potencian o perfeccionan el arte de \u201cdejarse ir\u201d permitiendo\u00a0autoalteraci\u00f3n, sino que facilitan la condici\u00f3n colectiva de \u201cestar en la misma\u201d\u00a0como mencion\u00e1bamos hace un rato. T\u00e9rmino que se refiere al saber sensible\u00a0que los otros est\u00e1n vivenciando de manera semejante a la m\u00eda, el mismo presente\u00a0que estamos compartiendo; para as\u00ed experimentar por un corto tiempo esa idea,\u00a0<span class=\"s2\">excesivamente verbalizada, de la <\/span>igualdad. Saber, o m\u00e1s bien, sentir que todos\u00a0estamos hechos de lo mismo, que compartimos una misma naturaleza m\u00e1s all\u00e1\u00a0de los signos identitarios que nos separan: el sexo, las ideas, las creencias.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">Es por eso que una visi\u00f3n adecuada de las pr\u00e1cticas festivas y psicoactivas\u00a0debe superar la noci\u00f3n de verlas como \u201cun escape\u201d. Pues si bien lo son, si bien la\u00a0gente se va de fiesta y consume drogas para alejarse de ese mundo que aprendimos a\u00a0querer aunque seamos dolorosamente conscientes de su desgracia, de su desquicio\u00a0y de su amargo errar; tambi\u00e9n son un encuentro, un encuentro con el otro que el\u00a0mundo actual no permite \u2013o al menos dificulta\u2013. Un encuentro con una parte de\u00a0s\u00ed que tendemos a perder de vista en el frenes\u00ed de la vida ordinaria.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">En lo que respecta al objeto de estudio concreto en el que bas\u00e9 mi\u00a0<span class=\"s2\">investigaci\u00f3n, las fiestas electr\u00f3nicas <\/span>underground, tambi\u00e9n llamadas raves, vale\u00a0la pena decir que sin duda alguna, las drogas son uno de los elementos clave,\u00a0no solo como estimulaci\u00f3n corporal que permita mayor resistencia f\u00edsica y\u00a0maximizaci\u00f3n sensorial, sino en la metamorfosis misma, en la muerte del yo.<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">Sobre el consumo de drogas en estas fiestas concretas, debo decir que es\u00a0un hecho generalizado, que est\u00e1 sujeto a una autorregulaci\u00f3n y que puede\u00a0pensarse en t\u00e9rminos de ritualidad.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">Uno de mis entrevistados es un consumidor habitual (diario) de\u00a0marihuana. Califica su acto de fumarla como \u201cun h\u00e1bito horrible que tengo que\u00a0cambiar\u201d (es decir una adicci\u00f3n). Sin embargo, cuando va a asistir a un evento\u00a0electr\u00f3nico no fuma en todo el d\u00eda para \u201cen la noche si coger y arrancar\u201d. Caso\u00a0que nos afirma la idea de lo sagrado como un territorio cercado, pues estar\u00a0drogado antes de la fiesta atenta contra el principio de la metamorfosis como\u00a0requerimiento para participar del acto sagrado. En los cuatro a\u00f1os que llevo\u00a0asistiendo me he dado cuenta de que en fiestas electr\u00f3nicas hay una serie de\u00a0criterios en lo que se refiere al consumo de drogas, con algunos subg\u00e9neros se\u00a0consume ciertas drogas y con otros otras.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, por ejemplo si va a sonar D&amp;B (un subg\u00e9nero de m\u00fasica\u00a0electr\u00f3nica) se puede preferir el consumo de \u00e1cido (o tambi\u00e9n llamado LSD) al\u00a0de pepas (\u00e9xtasis o DMMA). Digo \u201cpor ejemplo\u201d porque no se trata de criterios\u00a0establecidos r\u00edgidamente y compartidos por todos, adem\u00e1s no tengo manera de\u00a0corroborar un supuesto consenso a este respecto.<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">Con el lugar de la fiesta tambi\u00e9n pasa; depende si el sitio es cerrado o al\u00a0aire libre, si est\u00e1 lejos o cerca, si hace calor o fr\u00edo. La gente discute qu\u00e9 es lo m\u00e1s\u00a0conveniente seg\u00fan las condiciones.<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n depende con qui\u00e9n se vaya a compartir, si hay alguien con quien\u00a0no haya buena energ\u00eda se prefiere no consumir tal droga, si va a venir aquella\u00a0persona entonces se consume esto, etc.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">Lo mismo se puede decir de las dosis, las mezclas y el ritmo con\u00a0el que se consumen los psicoactivos; entre las personas hay una suerte de\u00a0\u201cacervo de conocimiento\u201d, como le llama Sch\u00fctz sobre las drogas; no es lo mismo\u00a0tragarse una pepa entera, que tragarse media, y comerse luego el resto, de cuarto\u00a0en cuarto. Algunas personas le sugerir\u00e1n que no es lo mismo mezclar \u00e1cido\u00a0con coca\u00edna que con marihuana, que no es lo mismo fumarla antes que el \u00e1cido\u00a0haga efecto que despu\u00e9s. Seg\u00fan lo que la persona desee sentir y est\u00e9 sintiendo,\u00a0puede regular \u2013o le pueden asesorar\u2013 su consumo. Hay que se\u00f1alar que toda\u00a0esta autorregulaci\u00f3n est\u00e1 regida por la m\u00fasica; lo que est\u00e1 sonando, lo que va a\u00a0sonar (de ah\u00ed la importancia del line up, es decir el orden en que los disc jockey van a\u00a0presentarse), etc.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">Me parece que es en este punto en el que radica la ritualidad del consumo,\u00a0pues no est\u00e1 orientado exclusivamente al inter\u00e9s de sentirse drogado, sino a\u00a0algo m\u00e1s grande: en-fiestarse; es decir conectarse de la mejor manera con el\u00a0estilo de la m\u00fasica, la programaci\u00f3n de los artistas, el espacio y con los otros.<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">Tal vez eso explique el caso de Federico (nombre ficticio). \u00c9l contaba que\u00a0lleva consumiendo drogas (marihuana y LSD concretamente) hace rato,\u00a0mucho antes de conocer las fiestas electr\u00f3nicas. Que siempre hab\u00eda tenido un\u00a0dilema moral con ellas, porque le gustaban pero no estaba seguro si estaba bien\u00a0o mal \u201chacer eso\u201d (consumir). Pero desde que conoci\u00f3 los raves <span class=\"s2\">o fiestas electr\u00f3nicas\u00a0<\/span>ese dilema desapareci\u00f3, porque siente que puede vivir completamente la\u00a0droga, disfrutar y aprovechar \u201ccada pedacito\u201d (del \u00e1cido) \u201csin videos de nada\u201d, sin\u00a0remordimientos ni conflictos.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">Este efecto, digamos conciliador, es el mismo que recae sobre cualquier\u00a0actividad u objeto que se lleve a cabo o se aborde bajo el halo de la ritualidad.<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s3\">Es as\u00ed que la persona af\u00edn al tantra<\/span><span class=\"s4\">11 <\/span>aborda la sexualidad de manera distinta\u00a0al com\u00fan de las personas, sin padecer los conflictos t\u00edpicos (represiones,\u00a0posesiones, complejos, etc.) que estas sufren. Lo mismo podr\u00eda decirse del\u00a0intelectual para el que los monumentos hist\u00f3ricos, la lectura y las distintas\u00a0expresiones del arte tienen un valor diferente al que le atribuyen los dem\u00e1s. Qu\u00e9\u00a0decir de las artes marciales como el Kung fu o el Jiu Jitsu, las cuales tienen una\u00a0noci\u00f3n completamente distinta de lo que es la violencia. O los sacerdotes cat\u00f3licos\u00a0y su modo de asumir la muerte.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">Esta actitud ritual no dista mucho de la actitud con la que varios de\u00a0los asistentes asumen el consumo de psicoactivos. Sin tener un discurso\u00a0elaborado sobre estos, rigen su consumo alrededor de una pr\u00e1ctica colectiva\u00a0con componentes sagrados, usan un conocimiento colectivo acumulado y se\u00a0orientan hacia un objetivo com\u00fan y concreto: la incorporaci\u00f3n a\/con la fiesta (la\u00a0m\u00fasica y el otro).<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">Pero hay que decirlo: no todo es regulaci\u00f3n. Tambi\u00e9n se ven casos en los\u00a0que la gente consume de manera desmedida, como una de mis entrevistadas,\u00a0que me dec\u00eda: \u201cMe gusta meter lo que se me atraviese: pepas, \u00e1cidos, marihuana,\u00a0perico, Popper\u201d. \u00bfPor qu\u00e9? \u2013le pregunto\u2013. \u201cPorque me enloquezco, me gusta m\u00e1s\u00a0as\u00ed\u201d. El t\u00e9rmino para referirse a esta manera de consumir es \u201cfritera\u201d o \u201ctostadera\u201d,\u00a0se habla entonces de \u201cestar frito\u201d o ser \u201cun tostado\u201d y \u201cvolverse mierda\u201d con las\u00a0drogas. Esta actitud ha llegado a ser reprochada a trav\u00e9s de los medios de\u00a0informaci\u00f3n de los mismos eventos festivos; en un comentario se pod\u00eda leer:\u00a0\u201cMucha droga-Poco arte\u201d. Incluso en la publicidad de uno de ellos encontr\u00e9: \u201cM\u00e1s\u00a0m\u00fasica, parche, buena onda y menos fritera\u201d. Pero ojo, no es el consumo de drogas\u00a0en s\u00ed lo que se est\u00e1 rechazando si no el consumo sin sentido; es decir drogarse\u00a0por drogarse y no en funci\u00f3n de la fiesta (la m\u00fasica, los otros y su energ\u00eda). Drogarse\u00a0hasta el punto de desconexi\u00f3n con la realidad de la fiesta.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">No quiero que pase desapercibo un hecho importante; incluso la\u00a0\u201cfritera\u201d, el exceso autodestructivo, es un estado deliberadamente buscado,\u00a0otra forma \u2013menos sofisticada tal vez\u2013 de experimentar la alteraci\u00f3n de s\u00ed.<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">Otros ejemplos de esta b\u00fasqueda deliberada los encontramos en algunos de los\u00a0comentarios que ve\u00edamos atr\u00e1s:<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00b7 \u201cA profanar el cuerpo se\u00f1ores\u201d.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">\u00b7 \u201cEsoooooooooo a destruirnos\u201d.<\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify;\">Terminemos este punto se\u00f1alando que, pese a tener un papel importante,\u00a0no son las drogas el factor determinante de la metamorfosis. Recordemos cuando\u00a0uno de los entrevistados nos dec\u00eda que ese vaciamiento mental, ese poner \u201cla\u00a0mente en blanco\u201d (o como vimos antes, descolonizarla del dominio de la raz\u00f3n y\u00a0conectarla con otras dimensiones del ser; la corporal, la espiritual, la emocional)\u00a0no lo pod\u00eda obtener \u201cdrog\u00e1ndose solamente. porque la gente tambi\u00e9n hace que\u00a0uno sienta eso\u201d. La t\u00e9cnica de cuantificar las palabras usadas por los asistentes\u00a0tambi\u00e9n permite corroborar este punto, pues las referencias hacia la m\u00fasica para\u00a0hablar de la fiesta triplicaban en n\u00famero a la palabra \u201cdrogas\u201d o cualquiera de sus\u00a0sin\u00f3nimos.<\/p>\n<h4 class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">Conclusiones<\/h4>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">Una sociedad en la que sus miembros cada vez se hacen m\u00e1s disimiles\u00a0necesita crear espacios para sentir que est\u00e1n hechos de lo mismo, para sentirse \u201cen\u00a0la misma\u201d. Tal vez los individuos est\u00e1n empezando a explorar otras estrategias\u00a0para al menos sentir la igualdad, pues ac\u00e1 todo se trata de sentir. \u201cEstar en la\u00a0misma\u201d y experimentar juntos algo trascendental, es vivir una dosis de\u00a0igualdad. \u00bfNo hay cierto parecido entre el estado de efervescencia y el \u00e9xtasis de\u00a0la rumba urbana con las sesiones de los fanatismos religiosos, el encanto activista\u00a0por las marchas, las demoledoras pasiones futbol\u00edsticas, el entusiasmo febril de las\u00a0redes sociales web? En todas ellas nos salimos de la rutina de la vida ordinaria,\u00a0nos transformamos en algo distinto de lo que somos en la cotidianidad y\u00a0nuestro actuar tiene relevancia en muchos otros al mismo tiempo. Entender la\u00a0fiesta no oficial como un medio efervescente es admitir la posibilidad de que\u00a0<span class=\"s2\">se est\u00e9 explorando un nuevo tipo de <\/span>religancia<span class=\"s3\">12 <\/span>es el germen de un nuevo cohesor\u00a0social.<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">Las ciudades, en especial las grandes, tienden a separar a las personas\u00a0que all\u00ed habitan. Factores de \u00edndole macrosocial como un mal ordenamiento\u00a0territorial, crisis del sistema de transporte, mayor exigencia productiva, etc.;\u00a0hacen que las personas tengan poco tiempo para encontrarse. Ciudades como\u00a0Bogot\u00e1, Cali o Barranquilla, obligan a que las personas cancelen sus citas, las\u00a0pospongan, etc.<\/p>\n<p class=\"p4\" style=\"text-align: justify;\">La fiesta no oficial es una de las pocas pr\u00e1cticas que tiene la intensidad\u00a0y la fuerza convocante suficiente como para hacer que las personas se\u00a0re\u00fanan, compartan afectos, ideas, nader\u00edas. La fiesta, en contextos urbanos y\u00a0especialmente para la poblaci\u00f3n juvenil, tienen la misma fuerza convocante que\u00a0pudo tener el rito religioso en su tiempo.<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">Lo que nos sugiere el hecho de la uni\u00f3n m\u00edstica es que el v\u00ednculo social\u00a0puede prescindir de las marcas sociales, econ\u00f3micas y culturales que haya\u00a0entre los individuos, que puede haber comuni\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de lo que creamos\u00a0del mundo y lo que tengamos para decir de \u00e9l (o sea nuestra ideolog\u00eda, esa falsa\u00a0consciencia). Que hay pr\u00e1cticas en las que se busca un estado de armon\u00eda colectiva,\u00a0no a trav\u00e9s del consenso o de un \u201ccontrato social\u201d, sino de congregaciones en que\u00a0los sujetos intencionadamente se transforman a s\u00ed mismos. Transformaci\u00f3n que\u00a0es potenciada, m\u00e1s no determinada, por las drogas y que est\u00e1 orientada, m\u00e1s all\u00e1\u00a0de la consecuci\u00f3n del placer, hacia el testeo de un \u00e1rea poco explorada del otro; su\u00a0emocionalidad, su presencia sensible y espiritual.<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">Tal vez, ante la ausencia de modos de vida, \u201ccomunidad de\u00a0intereses\u201d o sistema de creencias comunes se est\u00e9 optando por volcarse a lo que\u00a0la raza humana tiene de com\u00fan: los sentidos, el cuerpo f\u00edsico, la emocionalidad,\u00a0la capacidad de sentir e imaginar. Compartir a trav\u00e9s de algo que no exige\u00a0mayores discursos: lo inmediato; el sonido, el color, la luz. O como Borges\u00a0dice, \u201ccompartir el ahora como se comparte la m\u00fasica o el sabor de una fruta\u201d<span class=\"s3\">13<\/span><span class=\"s6\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">Compartir un ahora que est\u00e1 lleno de \u201cvibraciones\u201d, que son contagiosas y que\u00a0todos tenemos. Esto nos invita a repensar la idea baumaniana de la liquidez de\u00a0los v\u00ednculos humanos (Bauman, 2005); a lo mejor no se trata exclusivamente\u00a0de una incapacidad para comprometerse o de una estrategia para sobrevivir\u00a0en una modernidad en acelerada trasformaci\u00f3n; puede que la centralidad de\u00a0\u201cla buena onda\u201d \u2013el \u201cfeeling\u201d, le llaman en las calles y los medios\u2013 nos est\u00e9\u00a0indicando una capacidad del sujeto contempor\u00e1neo, no ya para \u201centenderse\u201d,\u00a0sino para \u201csentir\u201d a un otro cada vez m\u00e1s distinto. En vista de que cada vez es\u00a0m\u00e1s dif\u00edcil comprendernos, comprometernos o llegar a acuerdos, estamos\u00a0aprendiendo a \u201camarnos\u201d a trav\u00e9s de las superficies.<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">Pero no es solo un testeo de los dem\u00e1s sino de s\u00ed mismo a trav\u00e9s de\u00a0la reintegraci\u00f3n del propio ser; una exploraci\u00f3n de la propia vida espiritual\u00a0inducida por la m\u00fasica y dem\u00e1s sustancias alteradoras, que requiere de los\u00a0otros, que se puede transmitir y nos la pueden transmitir a trav\u00e9s de un v\u00ednculo\u00a0social trasl\u00facido, m\u00edstico\u00bc nuevo y milenario a la vez. Una naciente espiritualidad\u00a0contempor\u00e1nea, sin adscripciones al mundo de lo oficial. Una espiritualidad\u00a0principalmente urbana, fragmentaria, que se nutre de experiencias sentidas\u00a0\u2013en la fiesta, en la virtualidad incluso\u2013 de im\u00e1genes medi\u00e1ticas, de discursos\u00a0extra\u00eddos de la educaci\u00f3n y las expresiones art\u00edsticas, y que parece no requerir\u00a0de una instituci\u00f3n que la administre y la oriente hacia un fin \u00faltimo. Una\u00a0espiritualidad urbana.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span class=\"\">1 Esta \u00faltima se refiere a esos momentos, medios, espacios sociales no familiares, no comunitarios, no\u00a0<\/span>vecinales. Ubicados en un punto intermedio entre la esfera p\u00fablica y la privada. Se experimentan a diario\u00a0en el contexto urbano y se caracterizan por ser reacios a dejarse institucionalizar o formalizar; es el\u00a0parche de amigos, la caminata nocturna, las nader\u00edas en el espacio privado, p\u00fablico y virtual.<\/em><br \/>\n<em> 2 El t\u00e9rmino procrastinaci\u00f3n hace referencia a \u201cla acci\u00f3n o h\u00e1bito de postergar actividades o situaciones\u00a0que deben atenderse, sustituy\u00e9ndolas por otras situaciones m\u00e1s irrelevantes y agradables\u201d (http:\/\/\u00a0es.wikipedia.org\/wiki\/Procrastinaci%C3%B3n).<\/em><br \/>\n<em> 3 La fiesta no oficial har\u00eda referencia a la mayor\u00eda de pr\u00e1cticas festivas urbanas; a ese heterog\u00e9neo conjunto\u00a0de congregaciones mediadas por sustancias alcoh\u00f3licas, alucin\u00f3genas y\/o la m\u00fasica que llevan a cabo\u00a0personas que habitan o han habitado la ciudad. Cabe mencionar, entre otras: lo que pasa en los bares,\u00a0cantinas, discotecas, clubes y zonas clandestinas como lotes, casas o bodegas\/ eventos masivos en torno\u00a0a la m\u00fasica\/ la asistencia al estadio de los y las barristas (denominada por ellos-as \u201cla fiesta del futbol\u201d)\/\u00a0beber licor y\/o consumir drogas en parques, calles y andenes.<\/em><br \/>\n<em> 4 Hasta el momento (2014) en la mayor\u00eda del territorio nacional la ley limita el consumo y expendio de\u00a0alcohol (y con \u00e9l la fiesta) hasta la 3:00 am. Esto nos sugiere la idea del nomadismo festivo como una\u00a0estrategia de evasi\u00f3n a la norma, a la oficialidad.<\/em><br \/>\n<em> 5 Inception (2010) es una pel\u00edcula de ciencia ficci\u00f3n dirigida por Christopher Nolan, su t\u00edtulo en espa\u00f1ol\u00a0para Latinoam\u00e9rica es El origen.<\/em><br \/>\n<em> 6 Aunque el t\u00e9rmino underground parece tener un significado en constante transformaci\u00f3n-construcci\u00f3n que requerir\u00eda un an\u00e1lisis del discurso profundo, baste decir por el momento que hace referencia a lo contrario de las tendencias culturales, musicales y art\u00edsticas prevalecientes o de la \u201ccultura mayor\u201d.<\/em><br \/>\n<em> 7 Quise conservar los llamados \u201cerrores\u201d de digitaci\u00f3n y ortograf\u00eda ya que tambi\u00e9n hablan sobre el estado emocional que estimula a escribir estos comentarios.<\/em><br \/>\n<em> <span class=\"\">8 <\/span><span class=\"\">Estas expresiones son extra\u00eddas de algunos comentarios en <\/span><span class=\"\">Facebook en los muros de eventos electr\u00f3nicos\u00a0as\u00ed como de algunas entrevistas semiestructuradas y en profundidad que realic\u00e9 para la investigaci\u00f3n de mi trabajo de grado.<br \/>\n<\/span><span class=\"\">9 <\/span><span class=\"\">Las que se desarrollan alrededor de lo que llamamos fiesta no oficial; la de algunos bares, cantinas, discotecas, clubes y zonas clandestinas, conciertos, \u201cla fiesta del f\u00fatbol\u201d de los barristas, la fiesta de\u00a0<\/span><span class=\"\">andenes y parques, etc.<br \/>\n<\/span><span class=\"\">10 <\/span><span class=\"\">Es por eso que hoy d\u00eda se habla de \u201cel poder\u201d del rock o de la electr\u00f3nica, la esencia del reggae. Es\u00a0<\/span><span class=\"\">por eso que se le dice al rap \u201cmelod\u00eda psicoactiva\u201d. Los c\u00e1nticos de los hinchas en los estadios de f\u00fatbol\u00a0<\/span><span class=\"\">generan este mismo efecto.<br \/>\n<\/span>11 El tantra o tantrismo es una tradici\u00f3n oriental que ense\u00f1a a usar el deseo como sendero hacia la realizaci\u00f3n personal a trav\u00e9s de una iluminaci\u00f3n espiritual.<\/em><br \/>\n<em> 12 La palabra religi\u00f3n, viene del verbo ligare cuya ra\u00edz indoeuropea leig significa amarrar, mezclar. De\u00a0ah\u00ed que los grandes investigadores del fen\u00f3meno religioso como Weber (2005) y Durkheim (1993) coincidan en ubicar el origen de la religi\u00f3n en un estado de comuni\u00f3n emocional, antes que en las formas organizaci\u00f3n conceptual de la realidad que le fue posterior.<\/em><br \/>\n<em> 13 Del poema \u201cNostalgia del Presente\u201d de Jorge Luis Borges<\/em><\/p>\n<hr \/>\n<h5 class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">Referencias<\/h5>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">BAJTIN, Mija\u00edl. (1987). La cultura popular en la Edad Media y el Renacimiento. El contexto de Fran\u00e7ois\u00a0Rabelais. Madrid: Alianza.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">BAUMAN, Zygmunt. (2001). La postmodernidad y sus descontentos. Buenos Aires: Akal.\u00a0<span class=\"s1\">________. (2005). <\/span>Amor l\u00edquido. Acerca de la fragilidad de los v\u00ednculos humanos. Buenos Aires: Fondo de\u00a0Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">BERGER, Peter y LUCKMANN, Thomas. (1997). Modernidad, pluralismo y crisis de sentido. Buenos Aires:\u00a0Paid\u00f3s.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">BEY, Hakim. (1999). \u201cLa zona temporalmente aut\u00f3noma\u201d. En: N\u00f3madas, No. 10. Colombia: Universidad\u00a0Central.<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">BOYER, Regis. (1995). \u201cLa experiencia de lo sagrado\u201d. En: RIEDS, Julien (Coord.). <span class=\"s2\">Tratado de antropolog\u00eda\u00a0<\/span>de lo sagrado. Los or\u00edgenes del homo religiosus<span class=\"s1\">. Vol. 1. Madrid: Trotta.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">DURKHEIM, Emile. (1993). Las formas elementales de la vida religiosa. Espa\u00f1a: Alianza.<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">FERICGLA, Jos\u00e9 Mar\u00eda. (2011). \u201cLa b\u00fasqueda moderna del ritual: juventud, iniciaci\u00f3n y\u00a0<span class=\"s2\">drogas\u201d. En: <\/span>http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=8DHbYp8Rdbc\u00a0<span class=\"s3\">13 <\/span>Del poema \u201cNostalgia del Presente\u201d de Jorge Luis Borges<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">GONZALES, Marco (coor.) (2011)Memorias del encuentro internacional sobre estudios de\u00a0fiesta naci\u00f3n y cultura. Bogot\u00e1: Intercultura<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">HUIZINGA, Johan. (2008). Homo ludens. Espa\u00f1a: Emec\u00e9.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">L\u00c9VY-BRUHL, Lucien. (1947). La mentalidad primitiva. Buenos Aires: Leviat\u00e1n.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">MAFFESOLI, Michel. (2000). \u201cNomadismo juvenil\u201d. En: N\u00f3madas, No. 13. Colombia: Universidad\u00a0Central.\u00a0________. (2006). \u201cPostmodernidad. Las criptas de la vida\u201d. En: <span class=\"s2\">Espacio abierto, Cuaderno Venezolano de\u00a0<\/span>Sociolog\u00eda, Vol. 15, No. 1. Maracaibo, Venezuela.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">PAZ, Octavio. (1950). El laberinto de la soledad. <span class=\"s1\">M\u00e9xico: Ediciones Cuadernos Americanos. Edici\u00f3n\u00a0<\/span>digital de Patricio Eufraccio Solano. En: http:\/\/www.ensayistas.org\/antologia\/XXA\/paz\/paz2.htm<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">PEDRAZA G\u00d3MEZ, Zandra. (2011). En cuerpo y alma: visiones del progreso y de la felicidad.\u00a0Bogot\u00e1: Universidad de los Andes.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">PERALTA, Victoria. (1995). El ritmo l\u00fadico y los placeres en Bogot\u00e1. Espa\u00f1a: Ariel.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">P\u00c9RGOLIS, Juan Carlos, ORDUZ, Luis Fernando y MORENO, Danilo. (1999). La ciudad de los milagros y\u00a0las fiestas: Redes y nodos en las creencias y la rumba en Bogot\u00e1<span class=\"s2\">. Colombia: Tercer Mundo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">PIZANO J, Olga (1993). <span class=\"s1\">La fiesta, la otra cara del patrimonio<\/span>. Bogot\u00e1: 2004.<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">PRAT, Joan I Car\u00f3s. \u201cEl carnaval y sus rituales\u201d. En: http:\/\/www.antropologiaaragonesa.org\/\u00a0pdf\/temas\/4.14_El_carnaval.pdf<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">REGUILLO C., Rossana. (2006). Emergencia de culturas juveniles: estrategias del desencanto. Bogot\u00e1:\u00a0Norma.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">S\u00c1ENZ, Javier. (2011). Concepto del trabajo de grado Tecnolog\u00edas de la demencia: racionalidad e\u00a0irracionalidad en las fiestas electr\u00f3nicas underground en Bogot\u00e1<span class=\"s2\">, del estudiante David G\u00f3mez\u00a0<\/span>Valencia. (In\u00e9dito).<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">SCH\u00dcTZ, Alfred. (1993). La construcci\u00f3n significativa del mundo social introducci\u00f3n a la sociolog\u00eda.\u00a0Barcelona: Paidos.<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">ECO, Umberto \/ IVANOV, Vyacheslav Vsevolodovich y RECTOR, Monica. (1990). \u00a1Carnaval!. Mexico\u00a0D.F: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica<\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: justify;\">WEBER, Max. (2005). Econom\u00eda y sociedad. M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo busca explicar el sentido de las pr\u00e1cticas festivas urbanas en la actualidad y el papel del consumo de drogas en ellas. A partir del equilibrio entre conceptualizaci\u00f3n y datos centrados en la realidad nacional, se analizan acciones, procesos y discursos para argumentar que las pr\u00e1cticas festivas y psicoactivas representan, especialmente en los j\u00f3venes, algo m\u00e1s que un modo de escape y se configuran como una estrategia de b\u00fasqueda y encuentro de experiencias con gran trascendencia subjetiva y sociocultural. <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":689,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1318","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicaciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1318"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1318\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/media\/689"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}