{"id":4829,"date":"2021-01-20T12:55:25","date_gmt":"2021-01-20T12:55:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/?p=4829"},"modified":"2025-05-13T00:20:23","modified_gmt":"2025-05-13T00:20:23","slug":"medios-de-comunicacion-y-drogas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/medios-de-comunicacion-y-drogas\/","title":{"rendered":"MEDIOS DE COMUNICACI\u00d3N Y DROGAS"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Vannesa Morris Silva<\/strong><br \/>\n<\/em><em>Coordinadora Proyecto \u00c9chele Cabeza cuando se d\u00e9 en la cabeza<br \/>\n<\/em><em>Corporaci\u00f3n Acci\u00f3n T\u00e9cnica Social<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que los medios de comunicaci\u00f3n no s\u00f3lo informan o dan a conocer la realidad con el filtro de su ideolog\u00eda, religi\u00f3n, pr\u00e1ctica pol\u00edtica o intereses econ\u00f3micos, sino que tambi\u00e9n lo hacen para orientar la opini\u00f3n de los sectores de la sociedad en funci\u00f3n de sus intereses. Para nadie es un secreto que la objetividad period\u00edstica en el siglo XXI est\u00e1 lejos de existir y que conocer los intereses de quienes emiten la informaci\u00f3n es el m\u00ednimo de responsabilidad que se requiere para conocer la intencionalidad con la que proviene.<\/p>\n<p>Los medios de comunicaci\u00f3n han sido de los mayores afectados con la llegada del Internet y luego de las redes sociales. El concepto cl\u00e1sico unidimensional de emisor\u2014receptor claudic\u00f3, ahora existe un canal de doble v\u00eda mediante el cual toda persona emite y toda persona recibe, donde usuarios y usuarias de la informaci\u00f3n no s\u00f3lo la comentan sino que la contextualizan y la validan. Estamos en un escenario donde mentir es cada vez m\u00e1s dif\u00edcil y donde la \u201cchiva\u201d, o la primicia ha dejado de pertenecer exclusivamente a los medios, para ser generada por las redes sociales, el twitter, el mismo actor de la noticia donde es posible di\u00e1logo directo sin mediaciones entre ciudadan\u00eda y \u00a0la institucionalidad, el poder, la far\u00e1ndula, la ciencia, la delincuencia, la empresa privada, el sistema financiero.<\/p>\n<h2><strong>Frente al \u00a0tema de las drogas <\/strong><\/h2>\n<p>El tema de las drogas no pod\u00eda ser ajeno a este cambio, cuyo paradigma de \u201cguerra contra las drogas\u201d unido al enfoque de prevenci\u00f3n y superaci\u00f3n del consumo, se ha reducido al prohibicionismo, la penalizaci\u00f3n, la enfermedad o la abstinencia. Aunque el modelo ha disminuido cada vez m\u00e1s su margen de acci\u00f3n cuando aventajan otros puntos de vista desde la salud p\u00fablica, el libre desarrollo de la personalidad, la reducci\u00f3n de riesgos y da\u00f1os, los derechos humanos, el consumo responsable o moderado, los usos terap\u00e9uticos, los derechos de las personas usuarias, y el trabajo de algunos medios de comunicaci\u00f3n que intentan avanzar guiados por el cambio de paradigma, a\u00fan subsisten el desconocimiento y los intereses propios de una industria de los medios masivos que no les permite insistir con la urgencia que demanda la sociedad.<\/p>\n<p>El tema de drogas es cada vez m\u00e1s especializado. Tiende a la reforma, al cambio, al debate, a la argumentaci\u00f3n, e incluye paulatinamente diferentes voces, adem\u00e1s de aquellas que son p\u00fablicas y expertas. Es un tema que se articula cada d\u00eda a los contextos internacionales y est\u00e1 relacionado no solamente con muertes, lavado de activos, guerra, sino tambi\u00e9n con sanaci\u00f3n, libertades individuales e ideolog\u00edas pol\u00edticas. Desde luego los medios de comunicaci\u00f3n deber\u00edan estar al tanto para no \u201cdejarse colgar\u201d de la actualizaci\u00f3n del debate y tampoco llegar tarde y descontextualizados.<\/p>\n<p>B\u00e1sicamente son tres campos recurrentes en los que los medios de comunicaci\u00f3n meten la pata, comenten errores y habr\u00edan de empezar a aplicar el cambio del paradigma.<\/p>\n<ol>\n<li>\n<h3><strong>Estigmatizaci\u00f3n: flagelo, problema o fen\u00f3meno <\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Aunque el uso de SPA puede traer consigo problemas individuales y sociales, tambi\u00e9n es cierto que en la gran mayor\u00eda de los casos el consumo no reviste problemas graves sobre quienes consumen y su entorno. De hecho, seg\u00fan la Oficina de Naciones Unidas sobre la Droga y el Delito (UNODC) el 90% de quienes consumen sustancias psicoactivas no tienen problemas graves derivados de su consumo. Por tanto, y aunque se transitara de la visi\u00f3n del consumo como un delito al consumo como una enfermedad o \u201cproblema de salud p\u00fablica\u201d, las tendencias contempor\u00e1neas se orientan a caracterizarlo como un <strong>\u201cfen\u00f3meno\u201d <\/strong>sin juicios de valor positivos o negativos <em>a priori<\/em>,es decir que se manifiesta en la sociedad y debe analizarse y leerse para saber su connotaci\u00f3n e impacto. Por eso usar categor\u00edas como \u201cflagelo\u201d, \u201cvicio\u201d, cat\u00e1strofe\u201d, maldici\u00f3n\u201d, \u201cmal\u201d, tortura\u201d de las drogas, predispone a la sociedad para interpretar este fen\u00f3meno de una manera negativa sin futuro, y m\u00e1s ahora que se comienza a hablar de las drogas como \u201crecreativo\u201d \u201cplacer\u201d, \u201cterap\u00e9utico\u201d \u201cmedicina\u201d, etc. \u00a0\u00a0<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Siempre que vemos una noticia o informaci\u00f3n relacionada con el consumo de sustancias psicoactivas, el criterio para utilizar las im\u00e1genes propias o de apoyo obedece a conferir sem\u00e1nticas enajenadas, oscuras, degradadas, asociadas a la marginalidad y al delito. Es importante que las im\u00e1genes de sustancias psicoactivas no se soporten s\u00f3lo en este tipo de referencias, tambi\u00e9n se puede optar por usar algunas sin caer necesariamente en el lugar com\u00fan del acto de consumo. Permitirse explorar, por ejemplo, capturas de las mol\u00e9culas, acciones del debate pol\u00edtico, referencias a la salud y al cuidado, ilustraciones, memes, caricaturas o infograf\u00edas que llamen a la prevenci\u00f3n, al cuidado, a la reducci\u00f3n de riesgo y da\u00f1o y al cuidado, entre otros aspectos.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>\n<h3><strong>Falta de informaci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>En esa oscilaci\u00f3n existente entre la evidencia cient\u00edfica y la pr\u00e1ctica cotidiana, est\u00e1n las personas expertas de la ciencia y la pol\u00edtica quienes hasta ahora han orientado y dirigido las pol\u00edticas de drogas que han fracasado. \u00a0La ciencia y la pol\u00edtica empe\u00f1an su servicio a la \u00f3ptica de \u201cla guerra contra las drogas\u201d. Es evidente la crisis de un modelo que supone la necesidad de renovar y ser m\u00e1s rigurosos en la validez de los saberes.<\/p>\n<p>Las convenciones de Viena sobre drogas han hecho un en\u00e9rgico llamado a la evidencia cient\u00edfica para argumentar el debate sobre las drogas. Por eso mismo los medios no pueden reducirse a uno o dos seres \u201cexpertos\u201d institucionalizados (con sus enfoques prohibicionistas y medicalizantes de siempre), sabiendo que muchas personas usuarias de sustancias que son funcionales. En esta medida, cabe preguntarse: \u00bfpor qu\u00e9 siempre consultar a personas con consumos problem\u00e1ticos y marginales? Tanto la academia, investigadores independientes, ONGs, universidades, sabedores y sabedoras tradicionales y ancestrales, tienen mucho que decir y que aportar. El periodismo nunca puede creer totalmente lo expuesto por un ser \u201cexperto\u201d sino propiciar el m\u00ednimo de contrastaci\u00f3n, as\u00ed como tampoco caer en reducir la individualidad del consumo marginal como la voz predominante de todas las personas consumidoras.<\/p>\n<p>En lo referente a p\u00fablicos de las sustancias psicoactivas, invitamos a tener en cuenta que cuando se informa sobre SPA evidentemente existe un tipo general de p\u00fablicos, la sociedad en s\u00ed misma y las personas directamente involucradas.<\/p>\n<p>Personas usuarias de SPA, que van desde experimentales hasta problem\u00e1ticas.<\/p>\n<ol>\n<li>Personas no consumidoras, pero en el c\u00edrculo de consumo, es decir familia, madres, padres, profesorado, academia y amigos(as)<\/li>\n<li>Personas tomadoras de decisiones sobre el tema de drogas, que se relaciona con pol\u00edticos(as), t\u00e9cnicos(as), organizaciones sociales, investigadores(as).<\/li>\n<li>Personas en crecimiento y formaci\u00f3n de su identidad (ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes) quienes pueden estar en riesgo de consumo o potenciales sujetos consumidores.<\/li>\n<li>Personas ex usuarias de sustancias que deben lidiar con su adicci\u00f3n superada y no quieren recaer.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Utilizar la palabra \u201cdroga\u201d en lugar de SPA puede conllevar una distinci\u00f3n b\u00e1sica cuando se quiere referir gen\u00e9ricamente al problema que ocasiona el consumo de estas sustancias. Con un m\u00ednimo de reflexi\u00f3n nos damos cuenta que el fen\u00f3meno no es de la droga, sino de las Sustancias Psicoactivas, es decir, de las muchas sustancias qu\u00edmicas que por su toxicidad y potencialidad adictiva suponen un grave riesgo para la salud de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las sustancias psicoactivas se pueden dividir en tres tipos, seg\u00fan el manejo medi\u00e1tico que se quiera aplicar desde la legitimidad, tales como son las legales (ej. caf\u00e9, t\u00e9, alcohol, cigarrillo), las ilegales (ej. marihuana, coca\u00edna, basuco, LSD, \u00e9xtasis) o las legales de uso indebido (ej. pegante, inhalantes, disolventes, medicamentos). Pero como al cuerpo humano no le importa si son legales o ilegales tambi\u00e9n se clasifican desde su composici\u00f3n y efectos, como son los estimulantes (ej. coca\u00edna, \u00e9xtasis, anfetaminas), los depresores (ej. hero\u00edna, alcohol, ketamina) y los psicod\u00e9licos (ej. LSD, DMT, hongos, yag\u00e9).<\/p>\n<p>Por tanto, no suele ser acertado el uso indiscriminado de palabras como \u201cnarc\u00f3ticos\u201d, \u201cestupefacientes\u201d, \u201calucin\u00f3genos\u201d, \u201cestimulantes\u201d o \u201cF\u00e1rmacos\u201d cuando la precisi\u00f3n que acarrean estas definiciones deviene en caracter\u00edsticas y condiciones particulares a algunas sustancias psicoactivas y no a todas.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s recomendable es instalar las sustancias en su categor\u00eda, indagar sobre las cualidades de cada una o simplemente referirse a ellas por su denominacion.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>\n<h3><strong>La inmediatez y el sensacionalismo<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>La competencia por la \u201cchiva\u201d o la primicia de la noticia no permite la profundizaci\u00f3n en el contexto. Se tiene a buscar siempre las cifras cuantitativas por encima de la compleja realidad de lo cualitativo. Los medios de comunicaci\u00f3n tienen una responsabilidad importante por su capacidad de influenciar la manera de ver y conocer la realidad, de adoptar nuestras actitudes y comportamientos, ejerciendo un papel clave en lo que concierne a los h\u00e1bitos y consumos de drogas.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n del fen\u00f3meno de las drogas que ofrecen los medios masivos en la actualidad responde, consciente o inconscientemente, a los intereses de la prohibici\u00f3n. Reproducir esa imagen de guerra contra las drogas acaba torn\u00e1ndose en la guerra contra las personas usuarias.<\/p>\n<p>As\u00ed pues constituye un reto ineludible que los medios de comunicaci\u00f3n se acerquen al tema con seguridad y conocimiento, ya que tienen la capacidad y responsabilidad de transmitir esta informaci\u00f3n de manera clara y efectiva, para contribuir a que el imaginario colectivo sobre estas sustancias y sus consumos deje de ser tan sombr\u00edo y se convierta en un tema abierto a la discusi\u00f3n y al di\u00e1logo. Es as\u00ed como la labor de los medios debe tener un car\u00e1cter educativo y no caer en la noticia descontextualizada que es la que realmente desinforma.<\/p>\n<p>Esto se puede lograr fomentando una imagen social no problem\u00e1tica del fen\u00f3meno de las sustancias psicoactivas que estimule conocimiento, entendido como un proceso que permita reducir paulatinamente la estigmatizaci\u00f3n asociada hoy en d\u00eda a la cuesti\u00f3n de las drogas, as\u00ed como un cambio en los modelos de prevenci\u00f3n que posibilite entregar informaci\u00f3n clara sobre el tema sin hacer una apolog\u00eda al consumo de cualquiera de las sustancias susodichas.<\/p>\n<h2><strong>En conclusi\u00f3n <\/strong><\/h2>\n<p>Los medios de comunicaci\u00f3n no s\u00f3lo informan, sino que tambi\u00e9n educan e inducen comportamientos; son amplias las evidencias en que las muchas ocasiones las personas han tenido conocimiento de alguna sustancia y han manifestado curiosidad por su consumo, a partir del enfoque errado de una noticia que pretend\u00eda alertar y lo que termin\u00f3 haciendo fue elevarla a un amarillismo promocional.<\/p>\n<p>Por lo tanto los medios de comunicaci\u00f3n deber\u00edan proponerse catapultar la voz de la ciudadan\u00eda como ideal m\u00e1s loable, que complacerse en servir de correa de transmisi\u00f3n a los intereses pol\u00edticos y econ\u00f3micos. Las drogas viven y conviven con el ser humano hace miles de a\u00f1os y el af\u00e1n prohibicionista de los \u00faltimos dos siglos s\u00f3lo ha servido para su manipulaci\u00f3n y tergiversaci\u00f3n. En ese sentido es vital el cambio de intereses de los medios, donde se anhele m\u00e1s la normalizaci\u00f3n consciente del h\u00e1bito humano de psicoactivarse que la defensa del inter\u00e9s por prohibirlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pandemia dej\u00f3 en evidencia muchas practicas err\u00f3neas de los medios de comunicaci\u00f3n, una de ellas fue el abordaje del tema de drogas desde el miedo, el estigma, la desinformaci\u00f3n, el sensacionalismo y el amarillismo. <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5313,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4829","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicaciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4829","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4829"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4829\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6767,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4829\/revisions\/6767"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5313"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4829"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4829"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4829"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}