{"id":5083,"date":"2022-11-03T14:17:40","date_gmt":"2022-11-03T14:17:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/?p=5083"},"modified":"2025-01-10T12:06:15","modified_gmt":"2025-01-10T12:06:15","slug":"la-medicina-y-la-psicologia-perdieron-el-monopolio-de-la-interpretacion-de-las-drogas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/la-medicina-y-la-psicologia-perdieron-el-monopolio-de-la-interpretacion-de-las-drogas\/","title":{"rendered":"La medicina y la psicolog\u00eda perdieron el monopolio de la interpretaci\u00f3n de las drogas."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Por:<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Juli\u00e1n Quintero<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Soci\u00f3logo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>La cara m\u00e1s visible del prohibicionismo ha sido la guerra contra las drogas, que &#8211; sea dicho de paso- la ganaron las drogas. Pero la derrota de la cara amable, bonita y light del prohibicionismo, encarnada en las ciencias de la salud f\u00edsica y mental, tambi\u00e9n ha fracasado de manera estrepitosa. Aqu\u00ed algunas hip\u00f3tesis de por qu\u00e9, al igual que los polic\u00edas y ej\u00e9rcitos, los m\u00e9dicos, psic\u00f3logos y psiquiatras tambi\u00e9n fracasaron en su intento por acabar con las drogas y con quienes las consum\u00edan<\/em>.<\/p>\n<p>Si algo ha hecho bien el prohibicionismo es dejarnos claro que las drogas son malas, no solo para la convivencia, sino para la salud f\u00edsica y mental de las personas. Nadie puede decir que desconoce que fumar cigarrillo da c\u00e1ncer; que la muerte por sobredosis de hero\u00edna es recurrente; que el basuco degrada la salud f\u00edsica en general y el alcohol produce obesidad, problemas cardiacos y cirrosis. Pero si esto es tan claro para quienes consumimos sustancias psicoactivas legales e ilegales, \u00bfpor qu\u00e9 las personas toman la decisi\u00f3n de usar \u00e9stas y otras sustancias, a sabiendas de que puede deteriorar su salud? \u00bfEn qu\u00e9 momento las personas dejaron de hacerle caso a profesionales de la medicina, la psicolog\u00eda y la psiquiatr\u00eda que tienen como finalidad cuidar la salud f\u00edsica y mental de las personas?<\/p>\n<p>La respuesta no es f\u00e1cil de encontrar, del prohibicionismo conocemos casi siempre su brazo armado con militares, helic\u00f3pteros, c\u00e1rceles, glifosato, polic\u00edas y comparendos que pretenden evitar que la gente consuma. Lo cierto es que tanto la prevenci\u00f3n (no lo haga), como la superaci\u00f3n del consumo problem\u00e1tico &#8211; mal llamada rehabilitaci\u00f3n, (deje de hacerlo)-\u00a0 son el brazo m\u00e9dico y <em>ligth <\/em>del prohibicionismo, un enfoque igual o peor de perverso, que busca que la gente no consuma o deje de hacerlo.<\/p>\n<p>Estos enfoques que se suponen \u201c<em>basados en la evidencia\u201d, son usados por profesionales de la salud que realmente solo usan la evidencia que les conviene<\/em> y vestidos de bata blanca, con un estetoscopio al cuello, voz c\u00e1lida y en un consultorio, muchas veces abusan del respeto que como sociedad se le tiene a su labor de cuidar la salud de las personas.<\/p>\n<p>Es importante dejar claro que la prevenci\u00f3n y la superaci\u00f3n del consumo problem\u00e1tico son necesarios, pero que han fracasado en gran parte porque su estrategia est\u00e1 basada en el miedo, la culpa, la exigencia o condicionamiento hacia las personas, mientras desconocen las vulnerabilidades individuales y estructurales que determinan y condicionan el consumo. Estas intervenciones, en la mayor\u00eda de los casos, buscan obligar a que la persona tome una decisi\u00f3n de una manera NO aut\u00f3noma.<\/p>\n<p>Nosotros no estamos en contra de la prevenci\u00f3n -de hecho, la hacemos-, ni tampoco de la superaci\u00f3n del consumo, siempre y cuando la persona sea quien tome la decisi\u00f3n -, porque tambi\u00e9n tiene el derecho a no hacerlo-, pues ese es el ejercicio de las libertades individuales que podemos asumir como personas adultas, el que queremos defender.<\/p>\n<p>Pero entonces, \u00bfpor qu\u00e9 este brazo delicado y culto del prohibicionismo tambi\u00e9n fracas\u00f3 en su intento por la b\u00fasqueda de la abstinencia sesgada y obligada? Aqu\u00ed algunas hip\u00f3tesis.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><em><u>Imponer el principio bio\u00e9tico de la beneficencia<\/u><\/em>: es una convicci\u00f3n de la bio\u00e9tica m\u00e9dica que tiene como objeto imponer la obligaci\u00f3n de realizar un acto en beneficio de la salud al hacer el m\u00e1ximo esfuerzo para curar la enfermedad de las personas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En la teor\u00eda suena muy bien; sin embargo, este principio termina pasando por encima de la opini\u00f3n, la decisi\u00f3n y la voluntad del paciente, al imponer el punto de vista de cada profesional de la salud sobre el estilo de vida por el que muchos pacientes han optado en relaci\u00f3n con el consumo de sustancias psicoactivas legales e ilegales.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda el principio de beneficencia no puede estar por encima de la decisi\u00f3n de las personas sobre su propio cuerpo. Lo dice la \u00e9tica m\u00e9dica pero tambi\u00e9n lo protege la Constituci\u00f3n Nacional. Por eso existe el derecho a morir dignamente; el libre desarrollo de la personalidad y la objeci\u00f3n de conciencia; a nadie se le puede obligar a un tratamiento de desintoxicaci\u00f3n en contra de su voluntad, entre otras garant\u00edas; as\u00ed mismo, la opini\u00f3n de quienes adem\u00e1s de ser pacientes son ciudadanos y ciudadanas debe ser tenida en cuenta.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, la aplicaci\u00f3n del principio de beneficencia por encima de la decisi\u00f3n del paciente ha hecho que muchas personas no acudan a los profesionales de la salud por que no est\u00e1n de acuerdo con la abstinencia como opci\u00f3n de cuidado, adem\u00e1s del hecho de ser se\u00f1alados, estigmatizados y en muchos casos rega\u00f1ados por su comportamiento.<\/p>\n<p><strong><em><u>El da\u00f1o como \u00fanica estrategia de persuasi\u00f3n. \u00bfY d\u00f3nde qued\u00f3 el placer?: <\/u><\/em><\/strong><u>e<\/u>l mundo de la medicina y la psicolog\u00eda ha usado la referencia al da\u00f1o f\u00edsico y mental de manera descontextualizada y, en muchas ocasiones, poco argumentada, como \u00fanica estrategia de persuasi\u00f3n para no consumir o abandonar el consumo. Que el cigarrillo da c\u00e1ncer en los pulmones; que la marihuana desata esquizofrenia; que el alcohol aumenta la presi\u00f3n arterial; que la coca\u00edna produce psicosis, etc. La mayor\u00eda de estos casos son asociados al abuso de las sustancias, la calidad de la sustancia, la predisposici\u00f3n y muchos m\u00e1s factores de contexto; no obstante, y a pesar de conocer tantas variables, la decisi\u00f3n de las ciencias de la salud f\u00edsica y mental fue optar de forma consciente y deliberada por esconder los beneficios de las drogas para la salud f\u00edsica y mental. Invisibilizar la referencia al placer, la recompensa y el bienestar fue reduccionista y facilista, lo que hace que se encuentren en una deuda actual para las personas usuarias y no usuarias.<\/p>\n<p>Cuando las personas se dieron cuenta que pod\u00edan recibir placer, beneficios y gestionar los riesgos y da\u00f1os derivados del consumo, el personal de la salud f\u00edsica y mental se qued\u00f3 a medias, se cay\u00f3 del pedestal, perdi\u00f3 confianza y credibilidad, porque sentimos que no nos contaron toda la verdad de la historia.\u00a0 Abusar del MDMA-\u00c9xtasis puede matar a una persona, pero todos podemos afirmar que nunca un m\u00e9dico nos dijo que el \u00e9xtasis podr\u00eda llevarnos a avivar la llama del amor en una pareja, afianzar los lazos de empat\u00eda con mi grupo de amigos o hasta superar el estr\u00e9s postraum\u00e1tico de un accidente o de la guerra.<\/p>\n<p><strong><em><u>No contar con la opini\u00f3n de la persona consumidora, la opini\u00f3n del paciente<\/u>. <\/em><\/strong>Hasta hace poco el \u00fanico portador de la verdad era el m\u00e9dico y su ciencia \u201coccidental;, desde 1920 en Colombia el consumidor de sustancias ha sido un \u201cinterdicto\u201d, \u201cenfermo f\u00edsico y mental\u201d que no puede tomar decisiones sobre su vida porque est\u00e1 atrapado en \u201cla adicci\u00f3n\u201d que decide por \u00e9l. As\u00ed las cosas, quienes estaban llamados a \u201csalvar\u201d de ese \u201cflagelo\u201d a los terrenales, los l iluminados por la ciencia eran m\u00e9dicos, psic\u00f3logos o psiquiatras.<\/p>\n<p>Por ejemplo, los funcionarios antitabaco del Ministerio de Salud me dejaron claro hace unos meses en un debate sobre el vapeo que: \u201cyo, Juli\u00e1n Quintero, estoy preso del cigarrillo por el solo hecho de fumar una o dos veces cada quince d\u00edas y no puedo tomar decisiones racionales, por eso debo hacer lo que ellos digan\u201d.<\/p>\n<p>Para no ir muy lejos, hoy en d\u00eda las terapias coadyuvadas con psicod\u00e9licos como la psilocibina de los hongos valoran la \u201cexperiencia m\u00edstica\/espiritual\u201d, resultado de su consumo, como un insumo para el tratamiento de los traumas. As\u00ed mismo es necesario tener en cuenta las razones, emociones, intereses y funciones que median la decisi\u00f3n de tomar drogas por parte de las personas, debe ser fundamental a la hora de tomar una decisi\u00f3n conjunta y concertada sobre la manera de reducir los riesgos y da\u00f1os en el uso de estas sustancias; pero a la vez se hace necesario informar reflexivamente sobre sus efectos para potenciar los beneficios y los placeres que ellas dan o que el usuario de sustancias encuentra en ellas.<\/p>\n<p><strong><em><u>Ni enfermo ni delincuente, simplemente ciudadanx.<\/u><\/em><\/strong> El Estatuto Nacional de Estupefacientes (Ley 30 de 1986) tipific\u00f3 penalmente el porte y consumo de sustancias psicoactivas, por lo cual se consideraba a la persona consumidora como delincuente. En el a\u00f1o 1994, con la Sentencia de la Corte Constitucional C-224 &#8211; ponencia de Carlos Gaviria inspirada en el art\u00edculo 16 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de Colombia de 1991, se dej\u00f3 claro que el consumo de drogas hace parte del libre desarrollo de la personalidad y que por tanto una persona consumidora no pod\u00eda ser tratada como un delincuente, sino que deb\u00eda ser atendida por el sistema de salud y tratada como una persona enferma.<\/p>\n<p>Para aquel momento fue visto como una evoluci\u00f3n importante pasar de delincuente a enfermo. Sin embargo, hoy 30 a\u00f1os despu\u00e9s, el trato a las personas consumidoras sigue estancado en la enfermedad desde la perspectiva del abordaje del consumo como un asunto de salud p\u00fablica. Teniendo en cuenta que menos del 15% de las personas tienen problemas graves derivados del consumo, no es correcto tratar a la mayor\u00eda como deben tratarse a la minor\u00eda. El tratamiento de enfermo o enferma por consumir sustancias estigmatiza, excluye y segrega. Por tanto, hoy en d\u00eda a la persona consumidora se le debe tratar como un ciudadano o ciudadana que tiene un comportamiento de riesgo que puede llevarle en algunos casos a una enfermedad f\u00edsica o mental. Por eso, ni delincuente ni enfermo, simplemente ciudadanx.<\/p>\n<p><strong><em><u>La prevenci\u00f3n y la abstinencia eran la \u00fanica opci\u00f3n<\/u><\/em><\/strong><u>.<\/u> Desde la perspectiva m\u00e9dica del da\u00f1o, las sustancias psicoactivas legales e ilegales solo pueden causar malestar en el cuerpo humano y la salud mental, por ello la \u00fanica opci\u00f3n era \u201cno lo haga y deje de hacerlo\u201d, sin considerar siquiera que podr\u00eda hacerse de manera moderada, responsable o con fundamento en el autocuidado. A golpe de fuerza tuvieron que entender que la gente que consume sustancias puede ser funcional en su vida general y que la reducci\u00f3n del riesgo y el da\u00f1o es un enfoque que no sustituye, pero si complementa, a la prevenci\u00f3n y la superaci\u00f3n del consumo problem\u00e1tico.<\/p>\n<p>La mitigaci\u00f3n del da\u00f1o, la reducci\u00f3n del riesgo y da\u00f1o, el consumo responsable y ahora lo que se conoce como la gesti\u00f3n de riesgos y placeres, es un enfoque de salud p\u00fablica que busca que las personas que no pueden o no quieren dejar de consumir sustancias mejoren su calidad de vida, mantengan su funcionalidad y no transiten a consumos problem\u00e1ticos. La gesti\u00f3n de riesgos y placeres se ha venido consolidando &#8211; adem\u00e1s &#8211; como una acci\u00f3n de movilizaci\u00f3n social y activismo que reivindica los derechos de las personas consumidoras de sustancias psicoactivas legales e ilegales. La reducci\u00f3n de da\u00f1os es para todas las sustancias, no para unas solamente, por eso cubre un amplio espectro que va desde las jeringas para el uso de hero\u00edna hasta los vapeadores para el uso de nicotina.<\/p>\n<p><strong><em><u>La funci\u00f3n social de las drogas. <\/u><\/em><\/strong>Es m\u00ednimo el grupo de personas consumidoras que lo hacen en solitario y aislados; usualmente cuando eso pasa, o tienen un consumo problem\u00e1tico (por ejemplo basuco), o hay una relaci\u00f3n funcional con la sustancia (por ejemplo caf\u00e9), o hay un ritual de por medio (por ejemplo hongos o ayahuasca). La mayor\u00eda de las sustancias psicoactivas legales e ilegales tienen dos caracter\u00edsticas:<\/p>\n<ol>\n<li>Propenden o estimulan la socializaci\u00f3n a partir de la desinhibici\u00f3n: es decir que reducen las barreras para la interacci\u00f3n social al disminuir la ansiedad social o los obst\u00e1culos de la personalidad que impiden el di\u00e1logo y la interacci\u00f3n con mayor fluidez.<\/li>\n<li>Aumentan la libido, la sensualidad, la confianza en s\u00ed mismo Algunas sustancias, especialmente el MDMA (\u00e9xtasis), son empat\u00f3genas (empat\u00eda hacia el entorno) y entact\u00f3genas (empat\u00eda hacia s\u00ed mismo). Basta con recordarles el efecto de los tres o cuatro tragos de whisky para tomar confianza y sacar a bailar a la persona deseada, o el efecto afrodisiaco de una peque\u00f1a dosis de marihuana o de coca\u00edna.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Diferente a los efectos para la socializaci\u00f3n, est\u00e1 la aceptaci\u00f3n social que implica estar y hacer lo que hacen \u201clxs chicxs malxs\u201d en el proceso de transici\u00f3n entre la ni\u00f1ez y la juventud, aquello que llaman adolescencia y donde ese \u201cadolecer\u201d se llena con \u201cun objeto aspiracional\u201d como por ejemplo los vaporizadores, que te hacen ver \u201ccool\u201d ante los ojos de los otros y ser aceptado como uno m\u00e1s de \u201cla manada\u201d.<\/p>\n<p>Una necesidad de encajar que la industria del alcohol y los dispositivos electr\u00f3nicos de nicotina han sabido explotar y aprovechar muy bien y en la que los adolescentes caen sin remedio para poder \u201cser\u201d alguien. Que las drogas sirven para ser aceptado socialmente y encajar, claro que s\u00ed y lo hacen muy bien.\u00a0 La labor de prevenci\u00f3n y reducci\u00f3n de da\u00f1os estar\u00eda m\u00e1s enfocada en fortalecer proyectos de vida y hacer pedagog\u00eda sobre las din\u00e1micas culturales asociadas al consumo en NNAJ, que les brinden herramientas para la toma de decisiones aut\u00f3nomas e informadas desde edades tempranas.<\/p>\n<p><strong><em><u>La historia de usos terap\u00e9uticos y medicinales. <\/u><\/em><\/strong>Enceguecidos por la ciencia moderna occidental y desconociendo el rol de las drogas en la historia de la humanidad, las y los profesionales de las ciencias de la salud han sido otro actor v\u00edctima y posteriormente victimario de la guerra contra las drogas. En un acto de irrespeto fueron atropellados por la evidencia de la tradici\u00f3n, anclados en el da\u00f1o y el riesgo y arrodillados ante el dogma del prohibicionismo, no fueron capaces de reconocer los usos medicinales, terap\u00e9uticos y rituales de las sustancias psicoactivas. Mas antiguo que el trabajo sexual es el chamanismo, que siempre ha acompa\u00f1ado la evoluci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n humana, impulsado por la percepci\u00f3n del mundo que dan las sustancias psicoactivas &#8211; m\u00e1s precisamente enteog\u00e9nicas en este contexto ritual y etnobot\u00e1nico.<\/p>\n<p><strong><em><u>Las ciencias sociales y humanas llegaron a llenar vac\u00edos. <\/u><\/em><\/strong>As\u00ed como la autoridad de la polic\u00eda fracas\u00f3 en prohibir las sustancias, pues buscaba acabar con las drogas y las personas consumidoras, tambi\u00e9n sucedi\u00f3 con las ciencias de la salud f\u00edsica y mental porque b\u00e1sicamente buscaban lo mismo con otro m\u00e9todo, al entender este fen\u00f3meno desde el da\u00f1o a la salud f\u00edsica y mental, es decir, un fen\u00f3meno de causa y efecto o mejor dicho como lo llaman \u201cun problema de salud p\u00fablica\u201d.<\/p>\n<p>El asunto es que el consumo de drogas no es un comportamiento causal unidireccional sino un fen\u00f3meno social complejo donde un sujeto se \u201cautoadministra\u201d sustancias psicoactivas para obtener placer asociado a la socializaci\u00f3n, la productividad, la funcionalidad, la dependencia etc. Dado que lograr el objetivo de drogarse no solo es ilegal, sino tambi\u00e9n inmoral, antisocial y hasta pecaminoso por la tradici\u00f3n social y moral, esto hace que todo el sistema social se vea involucrado, lo que implica que se necesita de la mayor\u00eda de las ciencias sociales y humanas para poder interpretar el fen\u00f3meno, no basta con m\u00e9dicos, psic\u00f3logos o psiquiatras, sino tambi\u00e9n ciencia pol\u00edtica, derecho, sociolog\u00eda, antropolog\u00eda, trabajo social, historia, econom\u00eda entre otras.<\/p>\n<p>Para terminar, espero ante todo que esta reflexi\u00f3n no la tomen personal, porque no solo yo, sino toda la sociedad necesita a m\u00e9dicos, psic\u00f3logos y psiquiatras, as\u00ed con sus decisiones epidemiol\u00f3gicas hayan sido culpables -en parte- del caos de salud mental que hoy vivimos por la pandemia y que mucha gente est\u00e1 buscando resolver en las fiestas ayudado por las drogas.<\/p>\n<p>Son cada vez m\u00e1s los profesionales de las ciencias de la salud f\u00edsica y mental que han reflexionado sobre este fracaso y han optado por cambiar de camino, muchos, la mayor\u00eda, morir\u00e1n con las botas puestas del prohibicionismo, la abstinencia y la cesaci\u00f3n del consumo como mantra y nunca reconocer\u00e1n que tambi\u00e9n son v\u00edctimas de la guerra contra las drogas pues se comieron el cuento del prohibicionismo.<\/p>\n<p>Dado que un mundo libre de drogas no es posible y estamos dispuestos a asumir el riesgo y el da\u00f1o de las drogas a cambio del placer, el bienestar y la funcionalidad que nos generan, les pedimos que nos ayuden a no tener un consumo problem\u00e1tico, mejorar la calidad de nuestras vidas y, ante todo, que nos colaboren a convivir en paz y armon\u00eda con las drogas mientras sigamos existiendo como seres vivos sobre esta tierra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cara m\u00e1s visible del prohibicionismo ha sido la guerra contra las drogas, que &#8211; sea dicho de paso- la ganaron las drogas. 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Aqu\u00ed algunas hip\u00f3tesis de por qu\u00e9, al igual que los polic\u00edas y ej\u00e9rcitos, los m\u00e9dicos, psic\u00f3logos y psiquiatras tambi\u00e9n fracasaron en su intento por acabar con las drogas y con quienes las consum\u00edan.  <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5258,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5083","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicaciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5083","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5083"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5083\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5685,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5083\/revisions\/5685"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5258"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5083"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5083"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.echelecabeza.com\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5083"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}